jueves, 9 de julio de 2015

No sabes nada

Estoy triste. Un poco por mí. Pero sobre todo, por este mundo.

Estoy triste porque veo a mucha gente buscando la igualdad entre personas, pero siempre hay algo que falla: o no son padres y entonces no entienden a los padres, o no son mujeres, o no son hombres, o no son empresarios, o no están en el paro, o no les han cortado la luz... y entonces se va a la mierda el buen propósito. No tenemos todos los puntos de vista y así la empatía no funciona. Y no sé si queremos saber. Es más fácil opinar sin saber. Sabiendo la cosa cambia y es un rollo.

"Te entiendo, pero..." A la mierda tu pero. Esto no es "o conmigo o contra mí", es que si no estás conmigo no estás contigo tampoco. Siempre hay que estar del lado de los que estamos porque somos lo único que tenemos.

Estoy triste porque las personas ya hace tiempo que son cosas.  "Carga familiar", "recursos humanos", "consecuencias". Muy duro. Consecuencias. Tú eres tú y tus consecuencias de mierda que no deben salpicarme a mí en mi torre de marfil. Fus fus, que me manchas. Tu enfermedad, tu problema, tú.

Estoy triste porque los que representan a la familia en este país (aunque haya alternativas, pero son invisibles, parece ser) son unos trasnochados que no saben qué coño es una familia ni les importa un carajo su familia. Ponen la cara y se piran. Pro vida. Pro cojones.

Estoy triste porque estamos confundiendo libertad con "yo no elijo eso ni muerto". Y eso no es elegir. Porque no se puede elegir. Elegir es tener opciones. Si las opciones son "malo" y "ni de coña elijo malo" no hay mucho más.

Estoy triste porque en este mundo hay un camino como la vía del Escalextric y si te sales por cualquier motivo descarrilas para siempre. O casi.

Estoy triste porque me encuentro requisitos surrealistas en ofertas de empleo como "calzar un 37" (sic) o "estar disponible 24 horas al día. 300€" Y no es por el dinero, es porque ¿qué mierda de sociedad es esta en la que hay una persona 24/7 para ti? Ningún trabajo debiera ser 24/7 excepto los de salvar vidas (y, recordatorio, un banco no es una vida). No calzo un 37, ni salvo vidas. Tampoco hago crecer el dinero. Chao.

Estoy triste porque cada vez hay más aros que pasar. El máster. La oposición. La reválida. El C2. Aprender no es eso. Y la tierra prometida, tampoco.

Estoy triste porque los árboles se mueren y no es metáfora. Los árboles de mi alrededor se están muriendo y se caen ramas que matan a personas. "Pasáis de mí, os llevo por delante". Este es el mundo.

Estoy triste porque una se esfuerza en sacar adelante su vida sin joder la vida de los demás. Pero parece ser que soy demasiado idealista. Y es que idealista es una puta web de pisos. Ahora ser idealista es eso.

Estoy triste porque nos están vendiendo una moto de 500 cc en la que nos atacamos entre nosotros. No es que el hombre sea un lobo para el hombre, es que el hombre, como el lobo, ataca si siente miedo. Y antes de que me devoren voy a mandar devorar a otro. "La culpa es de las feministas", "no, es de la RAE", "qué va, es de Grecia", "no, no, la culpa de de los padres, que las visten como putas". MOTO GP.

Y por eso estoy triste. Por estas cosas que me pasan. Pero estoy más triste por estas cosas que veo.

En todo caso, gracias por leer.

domingo, 14 de junio de 2015

La mariposa en Japón

Voy a blindarme las vísceras
desde el cuello hasta la tibia
y así no escuchar lo que pasa
cuando hago lo que realmente quiero.
Confieso que es duro saber
que una decisión mía
bastará para arruinaros.

martes, 9 de junio de 2015

No sé trucos

Yo amo en silencio,
tan inadvertida
que nadie imagina
que sufro o lamento,
que muerdo el polvo.
Yo amo tan por lo bajo
que se confunden interés y tasas
y a nadie le renta.
Yo necesito tanta ayuda
como cualquier otro,
pero como no sonrío,
quizá no la merezca.

miércoles, 3 de junio de 2015

Audaz vacío

No pienso responder a la provocación:
"¿Qué vas a hacer con tu vida?",
dice una señora desconocida en mi corazón en expansión.
No pienso hacerla caso.
No es un desastre
echar los pies a la tierra sin zapatos.
No soy un desastre,  sé lo que digo.
Otra cosa es que a nadie le importe
que le cuente cómo sé lo que sé
o que mi ambición sea comer más limones,
amarillos frescos brillantes.
Que mi superpoder no sirva para nada en Wall Street.
O que  no me guste Wall Street.
Que haya elegido mal el bando
y me haya quedado con lo anónimo ilegible
en lugar de con el rataplán audaz vacío.

El viaje a Ítaca

¿Y si, al final,
no hubiera ningún Ítaca?
¿Y si todo es la pluma de Dumbo
para vender más agendas con frases y pegatinas?
¿Y si la meta fuera seguir respirando?
¿Y si Ítaca estuviera ardiendo?
¿Y si no quiero ser un líder?
¿Y si "queremos ser titanes" fuera un mal consejo?
¿Qué pasa con las ardillas, los ratones, las pelusas
y otros seres no titánicos con los que compartimos existencia?
¿Y si, simplemente, no quiero hacer el viaje?
¿Qué hago si no quiero hacer el viaje?

Salvaje y liana

Tú no sabes por qué ocurre lo del sol,
pero te basta creer en el ello.
En el centro de mi isla hay un hoyo inmenso
y, sin embargo, no cabe un tesoro.
Voy a trabajar en ser como tú, salvaje y liana.
No voy a cavar más hondo.
Espérame. Ya llego.
He ido a buscarte
entre papeles que no voy a leer,
lo que queda de mí misma.

jueves, 28 de mayo de 2015

La noche no hace prisioneros

Pensando con amoración en I.

Tengo la cabeza
hecha un azul cielo
largo rato ha
de las cornisas y tejados.
No, no. Para. Eso ya no vuelve, bonita.
Vale,
pues sólo quiero decir que tengo miedo.
Que aunque creces y eres madre
y tienes hijos y luchas
no dejas de tener miedo.
Te vuelves cínica o rancia o sabia,
manejas mejor a las personas
o pones fin a manejarlas y te liberas.
Pero sigues teniendo miedo
a que te dejen sola,
a ser tonta y dejar que te dejen sola,
a no hablar de lo que te preocupa de verdad
(que no son precisamente los azul cielo),
a perder más tiempo, a no ser útil, o peor, a no sentirte útil.
Y a veces quieres acabar con un verso que lo cambie todo:
"venga, no pasa nada,
la poesía podrá salvarnos".
Pero no.
Tienes miedo, eres débil y eso es lo que,
es una hipótesis,
puede darte algo.
vives el miedo del niño
sin que el miedo de adulto te toque.
La noche no hace prisioneros,
al menos eres libre de sentir pánico y angustia.

miércoles, 6 de mayo de 2015

No es fácil acer las cosas mal

No es fácil hacer las cosas mal.
Pero he aquí unos consejos.
Pide a alguien que te anule,
que no te deje pensar y cuando empieces,
que te pare.
Aun así,
no es facil hacer las cosas mal.
Pide que no te dejen dormir. Cada dos horas,
un grito de lechuza y alarma.
Aun así,
no es facil acer las cosas mal.
Pide un ordenador lento, que se atasque, que te enerve, que, sobre todo, te avergüence delante de tus clientes.
Y si consigues que coincida
con el mantenimiento de WordPress...
¡éxito asegurado!
¿Dices que, además, se le caen un par de teclas?
¡Magnífico!
Aun así,
no es facil acer las csas mal.
Que te digan lo mal que lo haces, que te den ayuda y te la quiten
porque es muy importante
que estés casi siempre solo.
Aun así,
no es fcil acer las csas mal.
Una montaña rusa de los planes,
hoy arriba vamos con todo,
mañana abajo todo se hunde.
Aun así,
no es fcil acer ls csas mal.
Quizá para aderezarlo falte
que cuando asomes la cabeza
te partan algún que otro diente
o lo que es lo mismo,
que afirmen con razón
que el ascenso no ha servido para nada.
Aun así, te aseguro,
no s fcil acer ls csas mal.
Preocúpate de alguna cosa y ponle amor al asunto
y después que te lo asalten, te lo escupan y fusilen.
Aun así,
mira que no s fcil acer ls csas mal.
Y si le quieres poner la guinda
a este pastel de desastres
no se te olvide ir corriendo,
quitarle a cada hora un minuto,
que  no se note qué ha pasado,
pero que siempre falte algo.
Aun así, escucha,
de verdad qe no s fcil acer ls csas mal.
Y cuando ya te sientas solo,
cuando el save our souls no llegue
y ya sepas que no vale una mierda lo que haces,
quiero que recuerdes una cosa,
como el mantra que pueda salvarte o refugio:
hacerlo bien
no es fácil
y ya lo estás haciendo
respirando.

viernes, 27 de marzo de 2015

Quedarme donde estoy

Yo quiero montar en bicicleta
e ir en  manga corta por calles de adoquines.
Yo quiero oler a hierba
y ser tormenta y siesta.
No puedo seguir con este carro,
no soy lo que yo pienso
ni quiero que lo creas.
Yo quiero marcharme sin marcharme,
quedarme donde estoy
y no quedarme quieta.

miércoles, 25 de marzo de 2015

HUBO TAMBIÉN

Hubo también
quien quiso ser princesa
para explicar los errores
y no soltar el trono en el dilema.
Vimos quién pudo hacerlo diferente
si el cielo, hados, cuerdos
lo hubieran permitido.
Dinámicas de siempre,
grupos monopersonales,
un sueño que se destroza,
pero no cae en el olvido.

lunes, 23 de marzo de 2015

No dejes que la oscuridad

Todos nuestros hijos
tienen nombres hermosos.
Tú podrías ser mi hermano,
¿por qué ese obstáculo?
Todas nuestras manos
pueden trabajar juntas
si las dejamos realmente volar.
Lo que haga falta. Cuando puedas.
Tranquilo. Te entiendo.
Todas esas palabras de oxígeno, ¿las recuerdas?
Pero tienes que ser permeable
¿de acuerdo?
Tenemos que dejar de decir "tenemos que".
Y entonces nuestra petición
no será escuchada.
Pero nos hará gracia.

viernes, 20 de marzo de 2015

OIKOS

Esto es el desgaste máximo.
Lo más antihumano.
Ser humano es ser
sin tener que ser más que humano.
Maravilla. No hay reembolsos.
Maravilla.
No a las venas que caen o suben.
No a mentir. No jugar a ganar.
Yo tengo esto,  ¿te gusta?, ¿no?, ¿por qué?  Hablemos.
Dime qué, pero no cuánto.
Un día, hace mucho,
en un tiempo mítico,
la economía era etimológica
y hablaba de la casa.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Me he sentado

Hoy mi hijo está enfermo. Su frente arde y yo solo puedo darle 3 ml de un ibuprofeno que le hace vomitar. Y ¿sabéis lo que he hecho?  Me he sentado. Me he sentado con su frente ardiendo sobre mí porque estoy cansada y él está cansado y probablemente lo único que él deseaba o necesitaba era eso: que yo me sentara.

Mi hijo tiene fiebre y se paraliza el mundo. Se hace pegajoso como el ibuprofeno. No pasa el tiempo, pero pasan las cosas. Las cosas que hay que hacer te atropellan. Vamos, vamos, vamos. Y tú estás en un ibuprofeno pringoso de terrible sabor sin poder te mover, con un niño enfermo en brazos pensando Dios, cómo le arde la frente, menos mal que mañana es fiesta, mira que como me ponga yo enferma, ay , creo que me duele la garganta, ahora quién lo cuidará, por qué se habrá puesto malo, es porque lo cuido mal...

Así que me he sentado. No sé nada más.

lunes, 2 de marzo de 2015

MÁS 24

No te conocía. Nadie
te había visto todavía. Entraste
unas horas tarde a mis brazos. Horas
que ya no recupero. Pero
quiero compensártelas con días. Aún recuerdo
que olía a mimosas en la puerta. No llegabas
hasta que la primavera no dijera "yo sí llego". Pasabas
de un lado a otro de mi cuerpo. Y ahí te vi,
el día después todo hecho bola. Y posibilidades. Eras
un desconocido para mí. Lo sigues siendo
ahora que ya sí te conozco. Un año
no siempre es suficiente, pero aún debo
enseñarte a decir "vaca" y "por favor". Aún debo
explicarte por qué el olor de las mimosas es el tuyo.  Como es tuya
toda la vida que cabe, que cupo
en la sábana arrugada que fue madre
esas tus primeras veinticuatro horas.

viernes, 13 de febrero de 2015

COMO UN CONCEJAL IMPUTADO

Puedes vivir rodeada
de viejos fantasmas que ignoran
de dónde o de qué te conocen
y que entre ellos mismos se evitan
como si nunca les hubieras visto llorar
por haber perdido los nervios.
Puedes pasar por su lado,
callarte que tú sí que sabes,
dejarles su espacio de plasma
y hacer limpieza de archivos mentales
como un concejal imputado.

jueves, 29 de enero de 2015

PERDERSE Y GANARSE

¿Será fácil ser árbol
o será tan complejo
como ser fruto?

¿A quién envidiaremos?
¿A la semilla que cayó al camino
o a la que se escondió en el surco?

¿De quién recordarás el nombre,  finalmente?
¿Del que se perdió entre los otros hecho grano
o de quien se hizo fuerte en un florero?

martes, 2 de diciembre de 2014

CADA VEZ ODIO MENOS

Eso es la caza:
empeñarse en colocar un ladrillo donde no había otro.
Un crescendo de ira en una madre.
Un poder de convicción desconocido.
Y esto es un año de vida:
algo que sólo suena bien si se ha dicho a otros quinientos.

Cada vez odio menos
el silencio.

jueves, 27 de noviembre de 2014

De gusano a mariposa. El coste de la seda

Hace poco una compañera amiga me preguntó cómo me había cambiado la maternidad. Esta pregunta muchas veces se contesta con un "duermo menos,  apenas salgo de noche, no tengo tiempo para leer..." Esas cosas que, antes de ser madre, te dicen que no harás,  pronosticando un apocalipsis de cansancio y aburrimiento.

Pero ante la pregunta de mi amiga, a la que casi no dejé terminar, dije rápidamente "no lo sé". E inicié un viaje para descubrir ciertas cosas. Vaya por delante que esta es mi experiencia.

No es no dormir lo que supone un cambio. Tampoco lo es dejar de leer.  Es una transformación a otro nivel mucho más profundo. Imagino que depende mucho del tipo de crianza que lleves pero en mi caso el cambio ha sido una cuestión de identidad. Dejas de ser tú para pasar a ser "la madre de".

¿Quién eres?  ¿Qué te hace ser quien eres?  ¿Tu profesión,  tus relaciones,  tus necesidades,  tus gustos..? Pues bien,  todo eso pasa a un segundo o tercer plano.

Yo trabajo desde casa. Nunca estaré lo suficientemente agradecida a mi empresa por este apaño. Puedo cuidar de mi bebé sin preocuparme de cómo estará y él puede estar tranquilo conmigo. Pero no siempre es fácil. Dejas de poder organizarte porque los tiempos dejan de estar establecidos. Tienes que posponer hasta no sabes cuándo ese mail. A veces no pasa nada y alcanzas el zen y te ocupas de lo que toca en cada momento, consigues centrar tu atención en el momento presente.  Pero no siempre es así.  Y nadie te reprocha nada,  pero si te gusta tu trabajo (como es mi caso) quisieras hacer más y no pedirle a un compañero, que no está parado precisamente,  que lo haga por ti. Además,  esta solución supone estar unas 12 horas a solas con un pequeño. Maravilla y horror. Así que vas abandonando parcelas y dejas de ser lo que eras en el trabajo.

Tampoco la gente te trata igual.  De repente, dejan de llamarte tan a menudo.  O dejan de escribirte. Quizá se cansan de no poder encontrar un hueco en el que puedas atenderles.  O no quieren adaptarse a tu nuevo horario. O no quieren quedar con tu hijo. O tienen su vida y tú la tuya. La vida es eso,  encontrar gente maravillosa y, a veces,  dejarla ir cuando la vida cambia.  Pero ya tampoco puedes definirte con eso.

Tus gustos. No lees,  no vas al cine,  no viajas, no vas a conferencias,  no haces deporte, no comes tus comidas preferidas,  no estudias... Pero paseas,  redescubres la ciudad,  aprendes a jugar, aprendes a conectar con otro ser humano que está en continua evolución y te reta cada día a inventar un nuevo juego y dejas de preocuparte por si la cena la harás mejor o peor. ¿Hay comida?  Nos vale. Ya no eres la que leía novelas de X o la que hablaba sobre pelis de Y.

Así que, poco a poco, dejas de ser quien eras para transformarte en otra persona ni mejor ni peor, pero diferente. Y ahí empieza la esquizofrenia porque estás viviendo los mejores momentos de tu vida,  pero siendo otro.

Se mezclan el orgullo de oír a los demás decirte "madre" con la necesidad de escuchar tu nombre real. Ves enternecida todas tus fotos con tu bebé y te das cuenta de que ya no apareces en ninguna sola. Esquizofrenia,  revoltijo. La vida sigue, pero sin ti.

Tener un hijo es precioso,  nadie puede negarlo. Y quien no lo tiene no lo sabe.  Es como estar enamorado,  pero mucho,  muchísimo más.  Y, de la misma manera que un poco de ti cambia al enamorarte,  algo de ti sufre una metamorfosis al tener un hijo.

Dejar de ser tú para ser otro requiere una asimilación. A veces no quieres dejar tu antiguo yo y menos si el cambio requiere darte en cuerpo y alma a otro. Estas solo, asustado, sin saber cuál será el próximo paso.

Pero pronto aparecerá la mariposa. Aunque ahora todo pueda estar oscuro ahí dentro. Y ese es el coste de estar creando seda. Ese es el pequeñísimo precio de estar creando vida.




domingo, 23 de noviembre de 2014

UN PUNTO DE VISTA

Es mejor callar
y esperar el barbecho.
Pero no para siempre callarse
Solo hasta que la luz sea suficiente
para ver, si no el final de la trama,
sí al menos las caras sin trajes.

Y dejar y dejar
que hablen, tú escucha.
Ya tienes un punto
de vista ganado.

martes, 18 de noviembre de 2014

QUEBRAR

Quebrar a un niño es quebrar
la rama verde.
Se recupera, pero ya nunca
será la rama de otra manera.

Quebrar a un hombre es quebrar
a un árbol grande.
Puede morir al ser quebrado
o llevarse por delante al que lo tala.

Quebrarse a uno es quebrar
un mueble viejo.
Tal vez necesitabas más espacio,
pero estarás un tiempo
echándolo de menos.

viernes, 14 de noviembre de 2014

SERÁ LO MISMO

Porque no conozco a nadie
que no sea tan normal y tan corriente.
Porque olvido los buenos propósitos
y me sigo colando en las fiestas
con un disfraz que no toca.
Porque empecé por callar lo tonto
y acabé por no decir lo interesante.
Porque ahora me voy y será lo mismo
que si nunca hubiese estado.

jueves, 13 de noviembre de 2014

HISTORIA DEL VACÍO

Cuando los astronautas van a la Luna 
conocen el vacío, 
conocen el vacío de verdad.
No hay nada y nada
es nada. Vació sin oxígeno.
Es este mundo mío oscuro y luminoso 
lleno de estrellas pero sin tiempo

PERSONAS QUE GANAN CADA DÍA

En esta sociedad en la que el fracaso está proscrito. Y todo es fracaso. No tener casa. No tener coche. No tener trabajo. No tener pareja. Estar enfermo. No tener hijos. Tener hijos. Ganar poco dinero. No tener, no poseer, no ser X.

Así las cosas, me pregunto ¿y no será todo esto una mentira? ¿Y si el fracaso, sencillamente, no existiera? 


Losers are winning, desde hace ya casi ¡10 años!, viene diciendo esto de muchas maneras. Que perder, a veces, es ganar. Y que ganando no siempre alcanzas el éxito. ¿Y qué es el éxito? Si me preguntas te respondo como si me preguntaras cuántas son 2+2: ser feliz. Estamos aquí para eso. Y ser feliz es algo muy personal y nadie puede decirte por dónde tirar. Como en La historia interminable, hay que ir eligiendo mirando dentro de ti. Esto que todos sabemos y practicamos tan poco ¿no? Escucharse. Saber lo que queremos. Las decisiones están más que tomadas ya.

En esta sección quiero contar historias de otros y que otros cuenten su historia. Su historia de éxito. De éxito de verdad de la buena. Su historia de felicidad. 


Quiero que me cuentes cómo una situación aparentemente de fracaso se convirtió en el camino a seguir. O cómo fuiste capaz de solucionar ese problema que todos daban por perdido. Cómo, en definitiva, has logrado ser feliz a tu manera.


Si quieres que tu historia aparezca aquí escribe a gloria2.gmgr@gmail.com.



photo credit: abhiomkar via photopin cc

martes, 11 de noviembre de 2014

ME ESTOY RESISTIENDO

Me estoy resistiendo,
me aferro,me agarro.
No quiero crecer y que salgan las hojas.
Y eso,querida
se nota en los huesos,
pues todo proceso requiere su tiempo, pero es imparable.
El cambio de tornas,
nuevos paradigmas en nuevos zapatos
y el viejo poso de Gloria
que pide susurrando “espera un poco“
y no se da cuenta que ya está aquí el cambio.
Así, deja que ocurra, escucha y aprende, crece flores, 
admite en tu mundo
a este mejor yo.

lunes, 27 de octubre de 2014

TE LO PLANTEAS

Recuérdame.
O vuela alto.
Y visita ciertos cientos de caminos mejores que este.
No tengo prisa,
ni tengo imagen permanente.
Cierta es la arena también
que se hunde en la profundidad del mar,
cierta es la brisa que no ves y que no hueles.
No me recuerdes.
Suelta tus brazos.
Estoy presente en cada lazo que rechazas

martes, 14 de octubre de 2014

COSAS QUE TE PIENSO

Es absurdo intentar ponerle nombre a esto.
Aprender a reconocer tu cansancio
mientras caracoleas con tu mano en alto
con esa danza que quieres enseñarme.

En ninguna parte hay palabras para esto
que es tierra y duelo
y miedo y fuerza.

Esto no es lenguaje, ni es Historia,
ni es invento de los hombres.

Te miro y lo sé:
lo poco o mucho que sabes,
tus brazos alrededor de mi cuello.
No lo sabía, pero ya entonces
estaba esperándote.

Algo de verdad sincero,
pura fibra.

Estas son, hijo mío,
las cosas que te pienso.

jueves, 2 de octubre de 2014

ELEGIR

Elegir
el camino sin farolas,
pasar tu tiempo
creciendo criaturas
escondido a oscuras.
Anónimo
como los mejores artistas
cuya labor se conoce
sin sus manos.
Alimentar contigo,
renunciar a fama,
renunciar a obras.
Ser eso
que todos aman
y nadie recuerda.

jueves, 31 de julio de 2014

SABES QUE BROMEO

Dormido en la penumbra creces, cuentas ya
con tu peso específico de ser humano.
Tal vez opinas, tal vez
conoces unas pistas 
que yo desconozco.

Pero has de saber, 
pequeño de manos grandes,
el olor de las flores y conocerlo.
Y los secretos del engaño,
aprender
a llorar cuando no miren
y otra serie de cosas bellas y feas
para tu supervivencia en este espacio
más utilitario que bonito.

viernes, 18 de abril de 2014

LA EMPATÍA Y SUS ENEMIGOS

Mamá pato es empática
Suelo entender las cosas más desde las tripas que desde el raciocinio. No es fácil, porque la razón tiene unas reglas, un manual que seguir, un abecé. Pero la intuición necesita un oído especial, un sentido arácnido, por así decirlo. La intuición es mucho más poderosa porque nos ayuda con cosas que no comprendemos. Por ejemplo, los estados de ánimo de los demás. Esa amiga a la que le ha dejado el novio, ese padre desbordado, ese marido preocupado o... ese bebé que nadie tiene ni idea de por qué narices llora.

Pero, como hemos dicho, la intuición es difícil que aflore y se necesita mucha calma para conectar con el otro yo al que quieres comprender. Por un lado es práctica, pero, por otro, hay mucho de un estado de ánimo especial. Es como agudizar el oído para escuchar un sonido muy lejano o entrecerrar los ojos para ver en la distancia. Es como mirar en el archivo de todas las emociones e intentar encontrar la que casa mejor, la que te deja en paz. Sí, tiene mucho que ver con "quedarse en paz" Lo que me quita el peso, lo que me cuadra, ahí has llegado a conectar.

Con Querubino me ocurre algo curioso: si yo siento algo, asimilo que él lo siente también, ya sea calor, hambre, sueño... Y he de decir que acierto muchas veces. Que una madre es una madre. Pero para tener esa conexión necesito escucharme a mí primero y luego a él. Si ni siquiera nuestras necesidades coinciden, entonces tengo que concentrarme más "¿qué te pasa, Querubino?" y pensar y pensar, pero, recordad, pensar "con las tripas" Y se necesita silencio, tranquilidad, ánimo.

Ánimo suelo tener incluso cuando no lo tengo, porque Querubino solo tiene seis semanas y yo soy responsable de él- Porque lo amo. Porque yo firmé un contrato con él para toda la vida.

Pero no siempre tengo silencio ni tranquilidad ¿por qué? Amigos, por lo que bien dijo Sarte: porque el infierno son los demás.

Un padre sabe perfectamente lo que su bebé necesita, pero lleva tiempo. Todo el mundo que pulula y mariposea a tu alrededor no es más que una distracción que te ralentiza en tu tarea de conectar. Porque el ruido es enemigo de la empatía. Porque la falta de empatía de los demás es el coco negro de tu propia empatía. Porque si hay más seres humanos distrayéndote de tu tarea principal con sus necesidades nunca conseguirás cubrir las del niño.

Por eso fuck you, gente. A veces sois un auténtico coñazo.

miércoles, 16 de abril de 2014

EN QUIÉN CONFÍO, A QUIÉN ME ENTREGO

Aún hay tiempo
para que tengamos que llorar el presente
como si fuera un mal estreno.
Aún hay tiempo
para no tener que arrepentirse
por no haber sabido soñar mejor y más alto.
Aún hay tiempo
para parar este preciso momento de rabia
y revestirse de luz y aire.
Aún hay tiempo y siempre hay tiempo,
estirado daría la vuelta al mundo.
Las ganas, quizá las ganas, qué hay de las ganas
Observa entonces el centro del poema
y entenderás qué quiero,
a qué dioses he encomendado mi espíritu,
en quién confío y a quién me entrego.

jueves, 10 de abril de 2014

SAD EYES Y YO


Las noches son inacabables cuando tienes un bebé de unas semanas. El día es otra cosa, porque... hay luz, sí, quizá simplemente por eso. O porque no te empeñas en dormir, así somos de cabezones.
Así que cuando cojo a mi Querubino (que no es mío, sino muy suyo) y lo paseo por casa a ver si el sueño le gana la partida, a veces me lo quedo mirando y él me mira. No siempre, ¿vale?, pero muchas veces veo en sus ojos algo más que la inteligencia inmadura de una albondiguilla mitad patata, mitad fardo cargable. Es en esos momentos en los que considero seriamente las teorías platónicas, aquellas en las que decía que ya todo lo sabíamos y al nacer se olvidaba porque el alma es muy frágil y la vida muy hostil.
Quizá en estos primeros meses de traspaso uterino-terrenal, el bebé aún sabe cosas que yo ya no sé. Y es esa mirada la que me lo cuenta. Son unos ojos tristes, resignados que, sin embargo, están aquí dispuestos a desaprender todo lo que ya supieron.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

HUELGA DE AUTOBUSES

Volver a pasar por los sitios
donde echaron sal a mis campos.
Dejarme ser mala y pedirles
que sufran un poco.
Ahora un poco más sabia, un poco más vieja,
ya no paro ondas con la mano en el agua.
Tengo las listas cerradas
en un mundo pequeño que se amplía.
Ya solo estaremos los que somos
y apenas notaremos el hambre.
No puedo evitarlo,
quizá desde pequeña
perdí las esperanzas
de que algo triunfara
así, sin garantías.

lunes, 4 de noviembre de 2013

ERA ESTO

Reconozco que podría tener miedo
si me escuchara a diario,
si atendiera a las razones
que parece darme el cielo.
Reconozco que no tiene sentido
esto que hago,
esto de deambular por pasillos invisibles
confiando en mis pasos que ignoran.
Pero todo juego puede jugarse dos veces
y es pura estadística ganar una más una.
Un tropel de hojas de árbol revoluciona mi memoria
(una puerta, una cuenta de tuiter, escaleras,
una mesa bien puesta, mi casa, un sofá blanco,
el paro, el vacío, la sonrisa)
Vivir más,
escribir menos,
aprender a escuchar era esto,
samadhi era esto,
la paciencia era esto,
la sanación era esto,
el trabajo era esto,
la felicidad era esto,
la amistad era esto,
yo era esto,
y estuvo aquí delante
todo este tiempo.