jueves, 9 de junio de 2005

Esta es una carta para quien no quiere leer.
Una carta sin dueño, con nombre y sin destino.


Esto es sólo el sueño de un insomne,
un intento de permanecer cuerdo
esperando una respuesta

que no será dada.

Esto es un grito de auxilio.
Y es una carta vacía.

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