viernes, 29 de julio de 2005

Están los amantes y los malos.
Y tú.

A unos los amé apasionada,
(me avergüenza decir
que no sólo con el alma)
Imagino historias futuras
encumbrándome triunfadora.

A los malos los inventé yo
para encontrar un imposible orden:
la salida del amor
es siempre el odio.
Obviamente, no puedo amar a todos.
Invento también historias
de sus ofensas y mentiras.
La cuestión era y es
tener la victoria segura.

Y tú.
Sin injerencias.
También contigo intenté
crearme una realidad
donde no perdiera nunca.
No pude.
Eres malo y amante y tú.

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