martes, 26 de julio de 2005

QUIEN ESPERA DESESPERA (momentos de impaciencia)

Odio esperar... y es algo que hago mucho. He esperado en casa, en los bares, en la facultad. Odio esperar... la incertidumbre de si ese alguien vendrá. Y si va a venir ¿por qué no viene ya? La sensación de pérdida de tiempo (una de las peores) Y por fin, cuando viene, ya es la hora de irse. Estúpido.

2 comentarios:

josemoya dijo...

He desarrollado varias tácticas para evitar las largas esperas. La primera es relajarme, darme un paseíto y esperar que suene mi teléfono móvil, o aparecer un buen rato despúés por el lugar donde haya quedado, o donde espere que se publiquen unas listas. Otra técnica, semejante a la anterior, consiste en dejarse arrastrar por la mala educación y llegar tarde a todas partes. Se recomienda combinar esta técnica con la primera, pues no hay cosa tan desesperante como no llegar suficientemente tarde.
Por último queda la solución definitiva: ser suficientemente pesimista para no tener esperanza pero suficientemente decidido para no esperar a nadie.

Edryas dijo...

Creo que el problema no es la espera en sí misma (el reloj que corre) es el deseo de ver a alguien o a algo y que no llegue. Hay una tercera técnica sólo apta para tardones sin perdón: quedar media hora antes con esta gente que siempre llega tarde. Eso sí, el secreto ha de mantenerse dentro del Grupo.