martes, 27 de septiembre de 2005

COLCHAS DE GANCHILLO

La hiperactividad que me recorre el cuerpo me obliga a labores tan sórdidas como hacer ganchillo y punto... En realidad, estas son las labores más batalleras que hay en este mundillo, porque lo delicado (punto de cruz, por ejemplo) se lo dejo a gente con manos pequeñas (20 cm de mano... es mucha mano)
Lo malo del ganchillo es me me acaban doliendo las muñecas, como si hubiera estado haciendo alguna cosa mala con algún hombre (¿o mujer?) Afortunadamente, la mano ejecutora es la derecha, o sea, la que no uso para escribir. Porque, sí, soy zurda (como correponde a una buena loser) Y así he podido usarla hoy en clase. Aunque tampoco es que haya escrito mucho. Cada año escribo menos, la verdad. Voy a batir mi propio récord este año que es el último. Y la gente venga a copiar, venga a copiar, pero ¿qué escriben? ¡Si el profesor no dice nada!

3 comentarios:

josemoya dijo...

Cuanto menos diga, más copiarán

juank sinclair fantoba dijo...

Lo de copiar es obsesivo. Y el máximo drama está en copiar mal (cosa harto frecuente): es tan asquerosamente fácil escribir -"Miguel Ángel era fandango"- en lugar de -"Miguel Ángel era fan de algo"- (ejemplo absurdo pero muy recurrente)

Nota: fantásticas manos las tuyas, por ende.

Edryas dijo...

Para que te acabes de convencer, cito una frase de una compañera hace dos años "es que si copio no puedio pensar" ¿?