martes, 11 de octubre de 2005

ME ENGAÑAN

Seguro que, con más frecuencia de la que uno desearía, os habéis sentido engañados. No hablo de la publicidad (estoy recordando una caricatura o un gag donde un hombre, muy a la moda ,se quejaba ante una televisión, que reía cruel, diciendo "¿por qué?, lo he comprado todo y no soy feliz") (perdón por estas proposiciones tan pesadas y difíciles de procesar, pero soy adicta a las oraciones largas e inconexas, que es la única forma de entenderse mal, o sea, bien) No me voy a poner a analizar todo lo que miente la tele, porque es mucho. No, me refiero a cosas más simples, a ese amigo que te dice "ya te llamaré" y... ¿a vosotros os ha llamado? porque lo que es a mí...
Me veo ahora mismo en una situación de engaño. Me prometen llamarme de la tienda de libros ("Voluta", no se llama así, pero casi) sita en la calle Ramón y Cajal (ambos muy buena gente) Me dicen "te llamaremos la semana que viene para avisarte de que tus libros ya han llegado" Pero no me llaman. Y reabren muchas viejas heridas: aquel novio que me daba largas; aquel profesor que te explicaba las cosas a medias; aquella hermana que te contaba auténticas "milongas", aunque a ella la perdono porque a) la quiero mucho y b) denotaba una tremenda imaginación... y, por supuesto, me recuerda al mayor engaño en que me he visto envuelta: los zapatos que Pablo prometió regalarme y nunca me regaló. Pablo, querido, ya no calzo un 36, eso fue hace 15 años (por si aún no has muerto y te apetece cumplir tu promesa)
Así pues, indignada y con el recuerdo dolido, lanzo un mensaje a los miembros de "Voluta" (que no van a leer esto): dejad de engañarme y dadme mis libros, que los necesito (cabrones)

3 comentarios:

gacelo dijo...

Supongo q todos nos sentimos engañados en muchas ocasiones. A mi también me engañaron los de esa tienda, diciendo q me mandarían un e-mail, pero bueno, supongo q hay engaños peores, ¿no?

Edryas dijo...

No hay nada peor que te engañe un librero... si no podemos confiar en los libros ¿qué vamos a hacer? ¿confiar en los números? Por Diox!

juank sinclair fantoba dijo...

Es que un librero debe de ser un tipo respetable, un poco entrañable y hasta algo encantador, que se lo pide la profesión!!! Es como si te pudieras encontrar un guardia de tráfico o un guripa de bar sonriendo al personal. No casa.

Yo que tú insistía o mandaba anónimos (-"Cabrones, sabemos que tenéis el libro, dejádlo en la papelera de la esquina de la calle talycual y no sufriréis daño alguno"-). O no, que igual es tu librería por excelencia... de dilemas y mentirosos está el mundo lleno. Qué asco de topismos más reales, coño.