domingo, 23 de octubre de 2005

RECETA IMPROVISADA

Monsieur Cadbury sabía que mezclando cilantro y el comino lo único que conseguiría sería un amargo sabor. Así que decidió no usarlo en la fabricación de un nuevo caramelo. Por otra parte, la industria del dulce estaba de capa caída, ya que el inicio de la Gran Guerra había hecho caer en picado las ventas de todo lo que no fuera imprescindible. Por esas mismas fechas, en las trincheras francesas, se inventaba la margarina, una fuente de energía vegetal, barata y conservable.
La esposa de monsieur Cadbury, madame Cadbury, cuyo nombre era Didi o quizá Beatrice, veía preocupada cómo su marido intentaba descubrir el caramelo perfecto, algo así como la margarina de los caramelos. Pero se negaba a desterrar el cilñantro y el comino como ingredientes, "son la base de nuestra cultura judeo-árabe", solía decir a Didi (o Beatrice, quién sabe) "¿Y njo puedes usar un sabor cristiano antes de que nos arruinemos.?", le contestaba ella.
Monsieur Cadbury había sido el primero en comercializar regaliz, en hacer prototipos del chicle y en introducir relleno a los caramelos rellenos (que antes eran tan solo caramelos, porque si no hubieran demostrado ser una gran falacia) Por tanto se negaba a admitir una derrota, aunque empezaba a venirse abajo.
En 1918, a pocos meses de que acabara la Gran Guerra, el destino de monsieur Cadbury cambió para siempre. Recibió la visita de un joven austriaco, de unos 30 años, que le encargó una receta para un dulce, eso sí, era indispensable que éste llevara cilantro y comino. Monsieur Cadbury lloraba de emopción, ese hombre era un alma gemela que había comprendido cómo el cilantro y el comino, especias humildes y minúsculas, podían aunar las bases de dos culturas cuasi-hermanas. Cuando el caramelo estuvo hecho, monsieur Cadbury, insistió en que su cliente lo probara para que sus sentidos quedaran, cuando menos, exaltados. El joven se negó, el caramelo iba a cumplir una función más importante, mucho más que Mata-Hari. Había nacido el cubito de caldo express (a quien seguiremos en próximas aventuras)

7 comentarios:

juank sinclair fantoba dijo...

Ayer me trajeron cienes de chocolates de Londres. Cadbury, claro. Hoy me quedan muchísimos menos, me siento un gordito feliz.

Edryas dijo...

Jamás confensaré de dónde saqué a monsieur Cadbury... pero tiene un origen.

josemoya dijo...

Diría yo que la margarina era cosa del siglo XIX. Lo leí en una Historia de la Tecnología escrita por un inglés.

Edryas dijo...

Punto 1)La margarina fue fabricada por primera vez en el año 1869 por el farmacéutico y químico francés Hipólito Mége-Mouriés, quién ganó un concurso abierto por Napoleón III para encontrar un producto que sustituyera a la mantequilla.

Punto 2)¿También me vas a discutir lo de monsieur Cadbury? Ya ni licencia literaria se puede tener, oigs.

juank sinclair fantoba dijo...

Hay tres cosas que me molestan más que un mensaje al 5555:

1- Que se hable impúdicamente del maldito, estraperlista y plagiador Hipólito Mége-Mouriés, ya que fue mi abuelo el que inventó la margarina: ocurrió mientras descansabe en la era, después de que le cayese un pedazo de tocino recién recolectado del campo de cerdos.

Me pongo tan nervioso con la primera cosa que siempre se me olvida el resto.

Edryas dijo...

¿A que parece más falsa la historia de la margarina que la del cubito de caldo express?

juank sinclair fantoba dijo...

Yo me creí las dos, en serio...