jueves, 22 de diciembre de 2005

EL GORDO DE MARCELINO RECHE URQUIJO

Marcelino Reche Urquijo no era gordo. Según yo recuerdo, debía de medir un metro ochenta y pesar unos setenta y cinco kilos, es decir, no era gordo.
Pero Marcelino reche Urquijo decidió que quería que le tocara el Gordo de Navidad, pero dejarle al azar ese trabajo suponía esperar indefinidamente y sin ninguna garantia (la lotería y la gente es así: no dan cinco años como con las lavadoras) Así que, hombre de recursos, decidió guardar todo el dinero que se gastaba en lotería en un bote donde había rotulado "Para el Gordo". Estuvo metiendo dinero en el bote desde 1956 hasta 1999 (ahora lo llamana ING, antes era un bote de cristal, de tomate frito)
En 1999 Marcelino Reche Urquijo abrió el bote y, después de invitar a cenar a todos sus amigos, se fue al Caribe (que por aquel entonces estaba muy de moda y aún no era un destino zafio) y allí vivió dos años, antes de morir. El resto de dinero se lo dejó a su amigo Félix Martínez Mijo, que sí era muy gordo.

2 comentarios:

josemoya dijo...

Yo también soy de los que piensan que, aunque prosaica, esa es la mejor manera de ganar la lotería.

Gacelo dijo...

El caso contrario lo encontramos en un friki que este año soñó con un número y decidió gastarse todos sus ahorrros en comprar el número entero (creo que son 100 series por 10 cupones en cada serie por 20 eurazos cada uno, 20000€) Pues eso, que espero que le haya tocado algo, ya que la cabeza al menos ya la debe tener un poco tocada.

P.D.: si alguien después de leer esto quiere contratarme para el próximo Un,dos,tres, estoy dispuesto a escuchar ofertas, jejeje