miércoles, 21 de diciembre de 2005

EL PRIMER CLUB DE FANS Y LOS FAMOSOS RELOJES WALLERIANOS

El primer club de fans se fundó en 1902 con el objetivo de idolatrar al director de teatro Lewis Waller (William Waller Lewis, que había nacido en España en 1860 y vivió en Inglaterra hasta 1915 dirigiendo, sobre todo, obras de Shakespeare) Este primer club de fans estaba capitaneado por mister Martin Wilbourg, vendedor de relojes y gran amante del teatro. Con esa visión comercial que caracteriza a los comerciantes (especialmente a los relojeros, ahí está Le Corbusier, que era hijo de uno) pensó que si vendía sus relojes con la cara de Waller (cara estilo 1900, como cabía de esperar por otra parte, al estilo Wilde) podría hacerse con una gran fortuna. Con esta idea en el magín fue a ver a Waller y le propuso la idea del reloj walleriano y del fan-club. Como el director no lo viera claro, Wilbourg no tuvo más remedio que recoger su maletín comercial y marcharse, pero antes de salir, en el dintel, dio la última vuelta de tuerca: "fíjese, mister Waller, que en realidad le hacemos un favor, ¿qué crítico le iba a aplaudir en cada obra y llevaría en el bolsillo del chaleco su cara como si de God se tratase?" Waller viendo las posibilidades publicitarias del asunto aceptó el trato.
Image hosted by Photobucket.comImage hosted by Photobucket.comImage hosted by Photobucket.comEstas son algunas fotografías que Wilbourg seleccionó para el reloj walleriano. En la primera, vemos a Waller en una foto de estudio. En la segunda, como Romeo, durante una interpretación de Romeo y Julieta; en la tercera, como Brutus en Julio Cesar (lo cual demuestra que si prefirió el papel de Brutus al de Cesar era porque Waller tenía un problema con su padre, del que hablaremos otro día) Finalmente se seleccionó la primera, con vistas a nuevos modelos con diferentes personajes shakespirianos y no shakespirianos.
Así nació el primer club de fans y así nacieron los siguientes: pacto comercial y simbiosis monetaria (o lo que es lo mismo "tú-me-das-yo-te-doy" que suena peor pero es lo mismo) Al final todo surge por lo mismo.
Image hosted by Photobucket.comEste es un tal Lewis Waller de la Universidad de Carolina del Norte. No sabemos si la mujer de Lewis Waller (director) tuvo un lío en las colonias.
De los relojes wallerianos nunca se ha sabido nada, quizá porque las posteriores críticas fueron demasiado crueles o por el escándalo de pederastia en el que se vio involucrado Waller, en cualquier caso, así nació el primer club de fans, y no de otra manera.

2 comentarios:

josemoya dijo...

Siempre es interesante saber estas cosas. ¿Dónde lo encontraste, en la wikipedia?

Edryas dijo...

La verdad es que la mitad es mentira (una frase polar). Así soy yo, ni wikipedia ni leches.