jueves, 20 de agosto de 2009

Yo sería libre.
El cielo nublado y su amenaza escondida
no me recordaría a tus caminos de barro.
Una estrella sería fuego,
sólo eso,
un libro sería papel.
El cielo morado y su noche imposible
no me recordaría a tus ojos buscando.
Tras la pregunta habría una respuesta
sin necesidad de ser perfecta.
Yo sería libre...

Pero nos vimos
y todo cambió,
sufriendo tu alegría,
despertando en mí un compromiso
que no reconoces
como hijo tuyo.

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