viernes, 19 de mayo de 2006

LA SAL HORTERA (reivindicación)

Hortera, además de ser una escudilla y un tendero joven madrileño, significa "vulgar, de mal gusto". Hay cosas horteras que dejaron de serlo. Hay cosas horteras que nunca dejarán de serlo. Hay cosas horteras tremendamente valiosas. Otras no tanto.
Las cosas nuevas suelen ser horteras. Las cosas nuevas o estridentes: los pantalones campana, los pantalones piquillo, los pantalones pirata, los zapatos de plataforma, las medias de rayas, los calentadores, las gomas del pelo con pompón, los flecos, las vidrieras góticas, las puntillas, el estilo modernista, los focos verdes, los coches Escarabajo (R), las camisas hawaianas, los abanicos de plumas, las medias de rejilla, Artaud, los corpiños de cuero, el rap, fumar en boquilla, (sí, por qué no decirlo) los Elvis bailones y los Jesucristos de Las Vegas, Little Richard, Cyrano de Bergerac, el cojín del asiento de atrás del coche, la legión y su cabra, las imágenes de santos de algunas iglesias y las boinas (son sólo algunos ejemplos)
Un mundo no hortera sería un mundo aséptico. Ni se os ocurra pensar que un mundo no hortera sería más estético. El campo hortera es la prueba-error del arte. Lo díficil es ver qué horteradas son valiosas y cuáles no. Y eso es una cuestión de gusto, imposible catalogarlo (todo lo inclasificable suele merecer la pena, aunque sea sólo por curiosidad) Quizá, a veces, uno necesita una cura de humildad (y lo dice quien tiene una sección de poemas malos... puede que lo que más me moleste de esos poemas es que son considerados buenos... una visión muy poco loser de la vida)
Sin horteras ¿qué seríamos?, ¿autómatas?

1 comentario:

Reina de las Nieves dijo...

Pues claro! y aupa nosotros,los horteras...
-¿ verdad cebra del coche?....
-sí, sí, sí..
:)