domingo, 14 de mayo de 2006

YO, SUPERYÓ, QUESEYÓ Y PEPITO GRILLO

Reproduzco a continuación una conversación entre dos personas, una de ellas, quien pudiera ser yo misma. Lo que aparece en versalitas es el diálogo, en cursiva tenemos mis pensamientos conscientes y entre paréntesis las cosas que salen al hilo de la conversación y que uno piensa sin saber por qué (asustándose en algunos casos) Lo que yo llamo el doble plano de pensamiento o cómo se puede ser dos en el cuerpo de uno.
EL OTRO: Eh, tía ¿qué tal?
YO: Hola menudo moco llevas (los estudios de varación léxica han demostrado que hay multitud de acepciones para la borrachera ¿no es genial?)
EL OTRO: Jo, tía, hace un montón que no me llamas.
YO: Bueno, lo mismo puedo decirte yo a ti serás cabrón y me quedo corta (estoy de acuerdo. Es un hecho que la mayoría de las veces que alguien nos recrimina algo podemos hacerle nosotros el miso reproche, lo cual nos debe hacer pensar que cuando nosotros reprochamos algo se nos puede volver en contra en este partido de tenis de culpabilidades)
EL OTRO: Ya, tía, es que he estado liado.
YO: ¿has estado por ahí? seguro que no te lo has pasado tan bien como yo (el complejo de inferioridad es muy malo, uy, me están diciendo que me calle este pensamiento, porque el saberse malo es aún peor)
EL OTRO: Sí, tía, he estado de viaje, en el pueblo.
YO: Ah, en el pueblo, menudo loser (el 66% de los viajeros escogen su pueblo como primer destino. Nadie tiene la culpa de que tú, o sea, yo, no tengamos pueblo)
EL OTRO: Pues sí, tía, además, me ha dejado la novia.
YO: Ah, vaya esto ya lo veía yo venir (¿por qué no hace más que usar el vocativo "tía"?) Y ¿cómo estás? a ver, desembucha (morbo, morbo)
EL OTRO: Bueno, ahí vamos
YO: Ya, mierda, he perdido la complicidad (justo cuando más me interesaba)
EL OTRO: Pero, vamos, yo paso
YO: Ya, no-te-jode, que pasa, por eso está de farra con pedal incluído (si hubiera salido conmigo en su día)
EL OTRO: Tú ¿qué tal?
YO: Pues bastante bien jódete (piensa, piensa, nooo, en eso noooo) He estado de viaje y ¿sabes? voy a empezar a trabajar que seguro que tú sigues parado (bien... uy, qué falda más mona)
EL OTRO: Pues qué bien.
YO: Pues sí esto no da más de sí (me aburro) Bueno, pues nada, hasta luego
EL OTRO: Venga, hasta luego
YO: Qué sensación más rara ¿será por habérmelo encontrado después de tanto tiempo? Sí, será eso (o el saber que él también tiene un Superyó, un Queseyó e incluso un Pepito Grillo)

3 comentarios:

josemoya dijo...

¿Habías comentado algo del trabajo que dices que has conseguido? Es todo un logro para una licenciada en filología.

Graciela dijo...

joer, qué bien has representado en tan pocas frases lo que me pasa a mí cuando vuelvo a la aldea y me encuentro con alguien (yo no tengo la culpa de haberme caído a la marmita de poción mágica cuando era pequeña)...ya solo me queda la caca de damán.

Edryas dijo...

No, no tengo trabajo (pero espero tenerlo, incluso siendo filóloga) Esto son sólo alteregoladas