jueves, 27 de julio de 2006

TETRUÑOS: TEORÍAS PSEUDOCIENTÍFICAS Y PATRAÑUDAS (VI)

FOREVER LOVE (lo que nos regaló la sexualidad)

Juan Luis Arsuaga, director científico del proyecto de Atapuerca, en el fondo es un romántico. Sus investigaciones siempre van encaminadas a descubrir comportamientos en los homínidos de aquellas épocas, pero siempre le da un puntito love, ya que se interesa por saber qué le decía al oído el rey de la cueva a su señora o las canciones infantiles que cantaban los pilluelos mientras saltaban a la cuerda. También asegura que es una ventaja evolutiva el hecho de que los humanos copulemos enfrentados, es decir, mirándonos arrobados a los ojos. Y he aquí el tetruño irrefutable: gracias a esta ventaja han nacido grandes obras de la humanidad que seguidamente veremos.
Así que ahí volvemos a tener a Liotto, nuestro viticultor prehistórico, cuyas bodegas siguen en activo y cuya sociedad se está desarrollando a ritmos vertiginosos. Pero a Liotto le falta algo: tiene vino, una cabañita aceptable, nenes, una hembra dispuesta a darle placer... ¿qué más se le puede pedir? Pero él no es un homo sapiens cualquiera, él tiene inquietudes. Una noche de luna llena camina con su compañera por la ribera de la charca junto a la que han creado su pequeña aldea, basada en la producción vinícola. Ambos han tomado algún copazo de más y ese vino espeso (aún no se han creado procesos de refinamiento) se sube a la cabeza más de lo que ellos creen. Se procede a la cópula y Liotto, mientras mira la cara de su compañera, descubre qué es lo que le ha faltado todo este tiempo: clima romántico. El ver a sus animales de granja procrear nunca le había producido esa sensación, pero la noche, la luna, el vino, la fermosura de su hembra... le lleva a un estado catártico donde, sin duda, nacieron las canciones románticas y el mito de la cena con velas, las (grandes y pequeñas) serenatas nocturnas, los ramos de flores, los poemas de amor, los (espeluznantes) osos de peluche que dicen "I love you" y tantas y tantas cosas... Todo eso recorre la acelerada mente de Liotto mientras mira los brillantes ojos de su compañera.

2 comentarios:

Graciela dijo...

no está mal,pero que no se entere Arsuaga...

Rafa dijo...

De hecho Arsuaga propone errrr, "interesantes" tetruños sexuales para demostrar que el hombre es monógamo por naturaleza. Creo recordar que no lo relaciona con la orientación enfrentada en el coito sino con el tamaño relativo de los testículos en nuetra especie.
No seré yo el que le de o le quite la razón, pero puestos a tetruñear del sexo de los ángeles, me quedo con el bonito romance de nuestro entrañable Liotto, que ya se le va cogiendo cariño.