jueves, 14 de septiembre de 2006

CONVERSACIONES EN LA TERRAZA (VI)

-¡Qué gran día, Peter!
-Sí, lo es.
-¿No te encanta el verano?
-No, siempre lo he odiado.
-Sí, igual que yo.
-Lo único bueno es que sigo yendo a trabajar.
-Tu trabajo es más suave que el mío, es normal que a mí me den vacaciones.
-Matt, ser coleccionista de sellos es una de las cosas más altruistas que conozco. Te haré una pregunta.
-La contestaré cuando la hagas.
-Bien, ahí va: ¿cómo lo soportas?
-Esa pregunta tiene una respuesta segmentada en dos o quizá tres partes.
-Puedes empezar por la parte que quieras, Matt.
-Bien, si estás de acuerdo, empezaré por la segunda.
-Lo estoy.
-Es todo un placer ver las caras de los sellos cuando los tomas entre tus dedos.
-Sí, debe de ser muy gratificante.
-Sin duda que lo es, mi querido Peter.
-¿Y las otras partes?
-No hay más partes.
-Entiendo.
-No, no puedes entenderlo, no puedes asimilarlo, nadie puede comprender lo que es esto.
-No pierdas los nervios, Matt, qué dirían tus padres.
-Oh, gracias, Peter, por recordármelo. No sé qué sería de mí sion ti y sin tus sabios consejos.
-Bueno, es un placer ayudar a todo un coleccionista de sellos.
-Bueno, yo también soy humano.
-¡Ah!, ¿sí?
-Sí, sí, me lo dijo el médico hace dos semanas.
-No sabía que hubieras estado enfermo, Matt.
-Y no lo estaba.
-¿Y por qué fuiste al médico?
-Me apetecía hacerle una visita. Ya sabes que las personas educadas son cumplidoras.
-En efecto.
-Y en esa visita, mientras tomaba pastelitos con té, me dijo que yo era humano, cosa que, si bien no me sorprendió en exceso, tampoco esperaba me fuera informado con tal frialdad.
-Ya sabes cómo son los médicos, Matt: todo lo dicen a bocajarro.
-Sí, de hecho también matan a bocajarro.
-¿En serio?
-Sí, totalmente cierto. ¿No recuerdas al doctor Luke Fortunely?
-No, por cierto.
-Luke, el asesino.
-¡Ah! Claro, Luke el desbaratador de cráneos. Sí, qué gran médico se perdió el mundo con sus cuatro cadenas perpetuas.
-Una lástima.
-Ya sabes, el sistema...
-Ese es el problema, Peter: el sistema que hace que odiemos el verano.
-¿Tú crees, Matt?
-Estoy absolutamente convencido.
-Pobre Luke. Lo bien que le hubiera venido una colección de sellos.
-No hubiera podido, Peter. Él no era así.

4 comentarios:

juank sinclair fantoba dijo...

Santa Madre de Dios!!!!

Qué paranoia mas genial!! es como si entre los hermanos Marx hubieran estado el Sr. Lebowski y Patrick Bateman.

Ojo con los sellos: a mí me dan un mal rollo tremendo.

Edryas dijo...

Puedes leer más sobre Peter, matt y los sellos en "Conversaciones en la terraza...¿IV?" Nu sé. Decirte que te busques la vida es feo y además no quiero decírtelo.

Rafa dijo...

Estas conversaciones cada vez me resultan más oscuras.
Lo que no entiendo es que siempre quiera tomarme un zumo de naranja después.

Edryas dijo...

Son cosas de Peter y Matt... ¿y el atávico terror a Sócrates?