lunes, 11 de septiembre de 2006

TETRUÑOS: TEORÍAS PSEUDOCIENTÍFICAS Y PATRAÑUDAS (VII)

EL ACOSO Y DERRIBO COMERCIAL (algunos trucos sucios)
Aunque este tetruño no es del todo original mío, creo que debo alertar a la comunidad del grave peligro que corre. Así pues, como todos los grandes descubrimientos, este tetruño ha sido realizado en colaboración con Homer Simpson. Míster Simpson (Evergreen Terrace, Springfield, USA) descubrió (sin darse cuenta, como los grandes científicos que en el mundo han sido) que la vacuna de la gripe induce a comprar en Navidades. Indagando sobre esto, además de reconocerle al Doctor Simpson su mérito, podemos descubrir otro tipo de argucias que llevan a la compra compulsiva. Es sabido que cierto tipo de música hace que llenemos los carritos de los centros comerciales: villancicos navideños, neutras e insípidas tonadas que hipnotizan nuestro subconsciente y te hacen coger esos crispis resecos que odias. Otro tipo es el llamado "nº 9" donde todo lo acabado en "9" es eliminado de nuestro cerebro y nos conduce a mirar sólo la primera cifra. Este método lo inventó el mismo que ideó la regla del nueve o la técnica para aprenderse la tabla del 9, porque el 9, señores, tiene un gran poder en nuestras vidas.
Ahora bien, la más letal de las presiones es la llamada "solitude y vacío" ¿Cuántas veces hemos entrado en una tienda llena de cosas, al estilo mercadillo, o llena de gente, para pasar el rato, mirando sin intención de comprar? Porque ELLOS saben que al ser humano le gustan las aglomeraciones (antropos esti politicon zoon), pero también saben que todos juntos podemos más, podemos ¡no comprar! La técnica "solitude y vacío" es arriesgada pues necesitamos un local grande, a más metros cuadrados, más efectiva. A poder ser, el local tiene que estar dividido en varias habitaciones, aunque sea, separado por medias paredes creadno diferentes ambientes o espacios. También necesitamos bastantes dependientes, al menos uno por espacio. No tendremos nada en el escaparate, pero sí un gran ventanal para que nuestros productos sean vistos desde el exterior. Y la nota final sería una luz blanca bastante potente. Una vez que el comerciante posee esto, la técnica se lleva a cabo con la mayor facilidad: los artículos aparecen aislados en los ambientes, tenemos un jersey y a cuatro metros unos pantalones. No podemos tener tres tallas de pantalones, sólo una de cada tipo y, a poder ser, cada tipo ha de estar separado de los otros. Cuanto más separados estén los productos, más aislaremos al cliente. Este aislamiento le produce desconcierto, soledad, angustia y se muestra vulnerable para caer en las redes del dependiente (hábilmente adiestrado, ya que ha hecho el Curso de Adaptación Pedagógica y sabe cómo tratar a las ovejas descarriadas) El cliente, aislado del rebaño humano, se ve obligado a preguntar por la talla, por el modelo y a confiarse a otro humano. La venta se hará con toda seguridad ya que el cliente es observado desde varios ángulos y su angustia crece y crece. Ya que, otra cosa es bien sabida: el cliente se avergüenza de no comprar. El cliente quiere se cliente, no observador y... compra.
Aunque las víctimas puedan parecer pobres almas de mentes débiles no os confíeis. La técnica "solitude y vacío" se ha creado para las mentes fuertes que no temen enfrentarse a los huecos de la tienda, que entran en ella atraídos por un producto y, una vez dentro, uno está preso.
Si bien es cierto que la técnica tiene algunos puntos que debería mejorar, ya que si el cliente no entra, puede escapar, así que nunca debería usarse sola, sino como complemento de otras técnicas comerciales.
Cada vez hay más locales de este tipo, podéis buscarlos y tener cuidado para no entrar. Avisad a familiares y amigos. Hay otros locales que experimentan con otros métodos (música moderna altísima, por ejemplo) No debéis confundir unos con otros: la técnica de estos últimos está menos depurada, aunque quizá algún día nos den la sorpresa.
Ánimo y manteneos unidos.

5 comentarios:

Rafa dijo...

Esto es tan verosímil que no merece ser llamado "tetruño". Los consumidores agradecidos tomarán nota de tus palabras por si acaso.

Edryas dijo...

Eh, eh, eh, que los tetruños siempre son verosímiles. Otra cosa es que sean indemostrables. Pero verosímiles son, porque yo podría inventarme cualquier patraña. Pero patraña, aunque comparte cierta raíz, no es tetruño. Tetruño es ciencia... aunque ciencia muy mal hecha, ja,ja,ja.

Gacelo dijo...

Joder, 3 años estudiando escaparatismo y distribución comercial y todo podía haberlo aprendido con un sólo tetruño. Aunque falta mencionar otra técnica mortal de necesidad "el tunning de las ruedas de los carritos"

Rafa dijo...

Si no digo que no, ojo, sólo insinúo que antes que en la sección tetruñera debería ir en la "conspiranoica" ;-)

Edryas dijo...

El tunning de los carritos o cómo las ruedas siempre giran a la izquierda (las muy condenadas) es otro viejo truco.

Por supuesto, toda conspiración en la sombra es el inicio de una investigación tetruñerae incansable.