lunes, 16 de octubre de 2006

CONVERSACIONES EN LA TERRAZA (VII)

-Creo, mi querido Peter, que he cogido un papiloma.
-¿No me digas, Matt?
-Sí, lo tengo casi confirmado. Me duele el pie asombrosamente.
-¿Y dónde has podido coger esa enfermedad tan horrible? ¿En un lupanar?
-No, lo del lupanar fue otra cosa, Peter, esto es en el pie.
-Bueno, yo conocí a uno, Gerry Kerry, que..
-No, no me vuelvas a lo de Gerry Kerry que me da mucho asco. No sé cómo te atreves a seguir contándolo. Pensé que ya te habías convertido en un caballero y habías dejado de contarlo.
-Pero, Matt, si es verdad, es verdad.
-Lo es, pero a veces hay que mentir para evitar detalles escabrosos, como aquello del pie de Gerry Kerry en el lupanar.
-Entonces, Matt, ¿tienes idea de dónde has podido contaminarte de tal manera?
-En efecto, la tengo, porque yo fui a buscarlo.
-¿Te hacía falta un papiloma?
-No es que me hiciera falta, me hacía ilusión.
-Claro, nunca habías tenido uno...
-Eso es. Así que cuando leí la oferta que hacía el parque acuático Wotasity, no me pude resistir.
-¿Qué ofrecían, Matt?
-Entre su amplia gama de atracciones contaban con la emocionante ruleta del "Papiloma ruso".
-Interesante. Cuéntame más.
-Bien, el "papiloma ruso" era algo que se ofrecía, pero que no aseguraban que lo cogieras, de ahí que fuera como una ruleta rusa: te toca o no.
-¡Qué emoción, Matt!
-Claro, estaba en un estado de nervios constante. De hecho, aparté a algunos muchachos de algunas aguas estancadas esperando que me tocara a mí. ¡Deseaba ese papiloma con vehemencia!
-Es lógico, Matt... ¡qué luchador! Tienes mi admiración.
-Gracias, Peter. El caso es que me estuve informando. El papiloma era, efectivamente ruso.
-¡No!
-¡Sí! Se llamaba Papilokov y fue entrenado en las duchas de la KGB. Tras su entrenamiento fue introducizo entre las filas de la CIA para causar estragos en los pies capitalistas.
-¡Qué gran historia!
-El fin de la Guerra Fría lo relegó a parques acuáticos, piscinas y duchas de gimnasio. Pero creo que él era feliz así.
-Bueno, es casi una obra social.
-Eso creo yo, Peter, es un papiloma altruísta que quiere hacer feliz a los demás.
-¿Puedo saludarlo?
-Sí, espera que te doy el talón.
-¡Hola, Papilokov!
-No te prepcupes si tiene mucho acento: ya sabes que es ruso, Peter.
Dedicado a Gacelo y a las risas acuáticas

2 comentarios:

Rafa dijo...

"Papiloma" es palabra fermosa, casi tanto como lupanar

Gacelo dijo...

Brindemos con vodka por Papilokov (he dicho)