viernes, 1 de diciembre de 2006

GUÍA PRÁCTICA DE PARÍS

Creo que ha habido algún pajarito quer me ha echado de menos. Olvidé decirlo: me iba a París. No voy a escribir largas líneas sobre cómo podéis haceros la mejor foto a 300 metros de altura (con viento siempre es complicado) Prefiero dar algunos consejos prácticos y útiles sobre la ciudad.
Por ejemplo, si el "comando pulseras" (un par de amigos africanos) os asalta bajo el Sacre Coeur no vale la pena decirles que no queréis su pulsera de hilo, lo que sí recomiendo es reiros de ellos cuando intenten cobraros 10€ "Pero, tío, si esto lo hago yo en mi casa" Él intentará convencerte de que es una larga tradición africana "Que no, machote, que los hilos cuestan, como mucho 1€" Así que... timadlos antes de que lo hagan ellos. Humilladlos de tal manera que se duelan de cobraros (es una tarea difícil que requiere mucha concentración, advierto, esta gente tiene una autoestima enorme)
Tras muchas dudas y observaciones el comité de color ha decidido que la Torre Eiffel no es ni gris, ni negra, ni marrón, ni color madera, sino color... Sí, color "torre-eiffel". Que quede bien claro. La pregunta es ¿tienen los botes de pintura guardados en la cámara del tesoro con la fórmula patentada? Seguro que ya han denunciado a más de uno por usar el color de la torre.
La mascota del metro de París es un conejo. Eso creo. El conejo se pilla la mano con la puerta y esas cosas que te pueden pasar en el metro. Es très mignon.
Cuando las persianas del Louvre se empiecen a bajar y temáis quedaros encerrados, no penséis que va a venir un hombre malo hablando pseudo-latín. Sólo es que el museo a eso de las 17:00 empieza a blindarse porque van a cerrar.
Buscad la batalla de Bailén en el Arco del Triunfo... No está (hi,hi,hi)
Hay que ir absolutamente a comprar novelas a 0'20€. Son bastantes malas, yo compre una de Chernobil (oh) Pero ¿y qué? ¡0'20€! No hay nada más barato en París.
Cuando os pregunten de qué ciudad de España sois lo más divertido es decir algo como "Torrecarreteros" La venganza del españolito.
En el instituto de estudios árabes es complicado pasar con algo metálico en la mochila. Nuestra opción fue dejar algunos objetos peligrosos (cuchillo de untar mantequilla) en el jardín de afuera. Lo mejor es que el utensilio seguía allí después de salir. Podemos confiar en los setos de París.
Para más información, no lean esto dos veces.

1 comentario:

Rafa dijo...

Todos los problemas del metro de Madrid se solucionarían con una mascota. ¡Qué entrañable! Yo pondría a una rata esperando pacientemente al tren, sin inquietarse por la aglomeración, dejando salir antes de entrar y esas cosas