domingo, 4 de febrero de 2007

COSAS DE LA ALDEA (I)

LOS DE LA PLAZA
Los de la plaza son ancianos. O quizá no, quizá no están en la 3ª edad. Están en la edad 2 y 1/2 ó algo así. Pero hablan como los de la 3ª edad. Como esos personajes de Cruz y Raya.
Primero explicaré cómo es la plaza y qué hago yo allí. La plaza es redonda, con parteres en su circunferencia y otro parterre interior (un círculo concéntrico de esos de los problemas de matemáticas de 6º de primaria: "el parterre interior de una plaza circular mide...") Podría decir que yo voy a la plaza a hacer algo vital, pero, en realidad, yo voy a la plaza a escuchar lo que dicen los de la plaza.
Mientras paseo me pego a ellos a analizar, a aprender, a (pour quoi pas) cotillear. Si atraviesan la plaza con sus gritos...es difícil abstraerse.
Hoy hablaban de política. De ETA, de Aznar, de Zapatero, de los vascos, de los catalanes, de un primo de uno que su cuñado era guardia civil... Bien, nada que objetar. No me fijaba en sus opiniones sobre política, me fijaba, sobre todo, en la complejidad del discurso. En serio y sin ironías: hablan diferente al resto de los mortales.
Así, en vez de decir "los comunistas no me gustan y sé que a vosotros tampoco", el Extremeño (líder de los de la plaza) increpa a sus compañeros de banco "¿a que si os digo que vale más un comunista que diez socialistas nadie me da la razón? si lo sé yo, me dejáis solo" En esta doble metáfora al estilo Quevedo, el Extremeño nos hace pensar primero en si, realmente, vale más un comunista que diez compañeros socialistas para después introducirnos la duda: nadie me da la razón a esta afirmación. Y todo esto en una interrogación. Un ejercicio pragmático si no titánico, importante. Por cierto, el Extremeño grita y gesticula como en la comedia francesa. La comedia francesa de Alcántara, claro.
Después, el Humilde mete poesía: "hace cuatro años hubo ruina, hambre y miseria; hoy hay ruina, hambre y miseria" Esto nos remite a los eslóganes de mil películas... Ruina, hambre y miseria. Un documental de la España profunda.
Una respuesta cuando menos ingeniosa dada al Extremeño por el Humilde: "dices tú de España, España, si Aznar hubiera seguido con su dictadura ya no habría España" A lo que el Extremeño responde: "Me da igual, si tú estás a favor de la ETA es que eres un conformista, es decir, una persona que le vale todo" El Extremeño quiere dejar clara su posición y teme que el Humilde no lo comprenda del todo.
Hay un sector pasivo dentro del grupo: el Bastón, el Sombrero, el Joven (que no es joven sino más joven)... El Joven sólo se ha atrevido a decir al del Sombrero "si tú eres de mi edad, tú no has pasao hambre" A lo que el Sombrero contesta "ah, es que yo no tenía tierras como tú" ¿De qué me suena a mí esto? Lo que normalmente sucede en estas conversaciones es que el tema político se pierde en las duras vivencias de la infancia: "y en el año del hambre mi padre sacaba cinco hogazas de pan de un puñao de salvao" El año del hambre... la de veces que me han contado a mí lo del año del hambre. Ahora, lo de las cinco hogazas... eso sólo lo he visto en la Biblia. El Joven, que es castellano y, posiblemente, industrial, pregunta "¿qué es eso del salvao?" Ovación grupal "¿no sabes lo que es eso? Es lo que sobra del grano, hombre" El Joven lo ve claro "ah, coño, la cájcara" Pasamos a hablar de los beneficios del pan integral mientras el Extremeño sigue relatando el milagro doméstico llevado a cabo por su padre. El Extremeño es una especie de Jesucristo de derechas, por lo que puedo apreciar.

2 comentarios:

Una Bohemia dijo...

Mola lo de ver la España profunda en directo. Siempre que no hablen de ti, claro.

josemoya dijo...

Maravilloso retrato de buena parte de la nación.