sábado, 24 de febrero de 2007

No eduquéis a los niños
con galletas, como a perros:
si queréis que sean humanos
amadlos y os amarán.

Dejemos en paz la novena de Beethoven
y los cuentos maniqueos
(os diré la verdad:
escupir al malo
y admirar al bueno
no os hará estar menos solos)
Formemos opiniones radicales
¿tenemos tanto miedo a las capturas?
Identifiquemos, pongamos cara,
pero cada día una.

Olvidad el ingenio reciclado
y no hagáis con los poemas un incesto.

Y para ser felices
sed felices.

7 comentarios:

silvi orión dijo...

a veces he entrao akí a ver si me enteraba de algo
y me entero, a ver, ke no eske no me entere
pero este poema de hoy me ha encantao
creo ke es el ke más,
también me gustó un pekeño gesto ke tuviste al decir ke todo lo ke acaba en mann te recordaba a nosekién
es muy simpático decirlo.

nada, ke eso, ke hola, ke un berso

Edryas dijo...

Pues ya habrá más poemas y más Hinkemann. Bersos a ti también. Yo también me paseo por Orión, no creas.

silvi orión dijo...

xd

isabel dijo...

y kienes son los malos y kienes los buenos?



y para ser felices: sed felices!!!
mua

amoremachine dijo...

...si eso,
pondremos una cara cada día,
pero de loser.


los niños son lo suficientemente
habiles pra ladrarnos el corazon.

Víctor Sierra dijo...

Este poema venía a la espalda del que me dedicaste. ¡Menudo regalito! :)

Juan dijo...

Guau! A las barricadas del pensamiento y la imaginación!!!