jueves, 8 de marzo de 2007

COSAS DE LA ALDEA (II-1ª parte)

ESPECIAL EDIFICIOS MISTERIOSOS (1ª parte)

[La siguiente edición de Cosas de la aldea
ha sido dividida en dos para mayor comodidad de los lectores]
En muchos municipios hay edificios, casa abandonadas, lugares que podríamos denominar sórdido-misteriosos. La aldea, por supuesto, tiene los suyos.

Uno de ellos está en la avenida de la Constitución. Yo dudo que nadie se fije en él, pero yo ya me he fijado muchas veces. Se trata de un edificio de 3 plantas, abandonado. Desde fuera lo único que podemos ver es el portal, de mármol rojo, con columnas de alabastro y macetas con plantas muertas. De pequeña pensaba que vivía gente en él. Gente rara y/o perversa. Ahora que soy más valiente (y he comprobado que sólo viven gatos) me hubiera gustado entrar, pero hay unas barreras.

Otro misterio es el mosaico de azulejo que se puede apreciar en la plaza de Fernando VI. Yo digo que fue una antigua pescadería (teselas azules y verdes sólo puede ser una cosa) Aunque quizá fue un baño adosado a la casa y que tuvo que ser derribado para poder hacer una acera en la plaza.

Pero, sin duda, el edificio más misterioso es el situado en la calle de la Presa número 2. El edificio consta de varios módulos. Cada módulo tiene diferentes alturas. Hoy día cada módulo se usa para un fin: escuela de adultos, escuela oficial de idiomas, centro de juventud, sala de exposiciones... Pero hace años, este edificio era un centro para "muchachitas descarriadas", algo así entre orfanato y reformatorio. El centro se llamaba Nuestra Señora del Pilar y se trataba de un centro de máxima seguridad donde estaban recogidas chicas de entre 12 y 15 años. En centro tiene dos torres. Una de ellas era usada para aislar a las niñas malas (espero que no sea la de la escuela de idiomas...aunque bien pudiera ser) En 1983 una chica de 15 años murió al intentar fugarse (saltó desde el tercer piso) Se llamaba Inmaculada y era de Málaga. Aunque el hecho nunca se aclaró, ya que la muchacha iba en ropa interior y las puertas del centro se encontraban abiertas. Finalmente, el centro fue cerrado.

Voy todos los días a la torre más alta del antiguo reformatorio, la que hoy es escuela de idiomas. Si subes a la tercera planta (la destinada a alemán) te encuentras que, en las escaleras, hay una cadena, es decir, no se puede seguir subiendo a las otras plantas de la torre.

Una vez se fue la luz en clase de francés. Yo temí que la pobre Inmaculada saliera en forma de psicofonía. (Continuará)

2 comentarios:

Una Bohemia dijo...

Confiesa que aparte del diccionario te llevas la tabla de la "güija" a la Escuela de Idiomas.
Tus relatos a veces tienen un punto intrigante, eso que llaman miedo psicológico...

Edryas dijo...

Mi tranquila aldea esconde misterios que nadie ha visto...