lunes, 19 de marzo de 2007

Para buscar la suerte
hay que ser optimista
no se ganó Zamora en una hora
ni Roma se quemó en un día
(y empiezo a pensar
en el hambre, en el asedio,
en los cuerpos calcinados de los romani cives,
en la carne deshecha
y en la agonía que duraba ya
meses y meses
¿cuánto hubieran dado
por una sola hora y un sólo día?)
Optimismo, entonces,
olvidarse de todo,
no reconocer la cara en el espejo,
ir corriendo a todos lados,
cuidado,
el miedo no está tras nosotros,
no lo alcances.
Suerte,
con una poca
dejas de pensar veinticuatro horas.
Creo que me hubiera gustado
vivir en Tecnicolor
donde todo era maniqueo y sencillo
con un par de matices para los Oscar.
O, puestos a pedir,
dejadme ser como soy
educada, sonriente, destroza-mi-vida
un poco de empatía
y estaríais muertos.
No me reduzcáis a este cuerpo
ni a lo que digo con pinceles,
mi cara miente,
también mis palabras,
pero es todo lo que tengo
ante vosotros los hombres.

5 comentarios:

juank sinclair fantoba dijo...

"Pesimita: Optimista idealizado en la amargura de las sombras."

Ni la frase es mía ni tengo muchísimo convencimiento de que sea cierta, pero en fin, no deja de ser bastante bonita.

Seamos realistas y entonces, busquemos el optimismo.

Edryas dijo...

Ea, tú sí que sabes

isabel dijo...

ay madre! cuanta cosa pa pensar, gloria!
beso

amoremachine dijo...

jo
que casuality,
bueno pues yo
hoy en mi blog dejo la
combinacion gandora para
quién
quiera tentar a la suerte.

por
cierto
el tuyo poema,
una pasada.

Dani dijo...

Genial! Me encantó, Gloria. Tú también eres necesaria, heroína.

Los finales "made in Hollywood" son eso: "made in Hollywood". La vida es distinta y un final no feliz no tiene por qué ser triste.

Bravísima