jueves, 5 de abril de 2007

EL POEMILLA

Pues para refrescarle la memoria a Isabel, o acabar de embadurnársela, escribo el poemilla aquel que improvisé sentada en una sillita baja. No es que sea muy bueno, ya que se trata de un poema circunstancial, es decir, atado a una situación concreta (al más puro estilo Campoamor) Una situación que no voy a contar, que si no pierde la gracia. Pero bueno, olvidemos por un día la poética, la labor limae y demás inventos del demonio de los poetas y regalémonos bromas en verso. Habría que añadir que la Peque sí es una femme fatale, pero tan natural... que no lo parece. De hecho, el nudo del poema es ese.
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Redondeas los labios
para fumarte su mirada
y el picante humo juega con tu ojo.
Te lo frotas, nada delicada
rompiendo el grupo escultórico
de su vaso y de tu boca.
No eres una femme fatale
¿y a quién le importa?

3 comentarios:

isabel dijo...

me encanta!
muchas muchas gracias
de las de verdá
mua!
joe la niña

amoremachine dijo...

y yo lo escuché,
y fue emocionante
oirlo de ti.

hay mucha gente que tiene deudas
en forma de texto con isabel.

yo soy uno de ellos.

Edryas dijo...

¡Ya lo creo!