lunes, 7 de mayo de 2007

DEMADRES

Mi madre me enseñó una vida fácil, a no planchar los calcetines y a cocinar en 8 minutos.

Me enseñó a no preocuparse demasiado por qué se va a comer cada día, Dios proveerá, si eso, o en todo caso, Internet.

Me enseñó que el silencio, a veces, trae palabras de vuelta, y que casi, siempre, es mejor callar, aunque uno se sepa con razón ya que la V de vehemencia no suele conducir a nada.

También me enseñó cómo llevar ropa conjuntada, pero sin que me inquietara demasiado eso (y de hecho, este ha sido uno de sus pocos fracasos conmigo)

Me mostró que el pescado y las naranjas merecían una oportunidad.

Me demostró que la vida sin chocolate no tenía sentido y que tampoco merece la pena pasarse media hora eligiendo sabor de helado cuando el mejor es, efectivamente, el chocolate.

Yo, por mi parte, le enseñé un par de cosas útiles: el verbo to fuck (que ella pronuncia “fag”) y a cascar un huevo con una sola mano. Pero ella siguió enseñándome y me explicó que no sirve de nada hablar cinco idiomas si no se dice nada interesante en ninguno y que si, al freír un huevo, éste se rompe, se lo tiene que comer el que lo hace. Porque eso es lo que hacen las madres.

5 comentarios:

pepeltenso dijo...

"no sirve de nada hablar cinco idiomas si no se dice nada interesante en ninguno" Frandamente muy buena la frase.

UB dijo...

El final del final es bonito y tierno como el jamón york.

PD: He oído por ahí que este finde hay cumpleños-cachondeo-velada-cultureta-alcohólica-desfase-para-party-animals (yo lo he corregido y lo he aumentado). Así que si piensas confirmarlo ya puedes ir escribiendo una nueva entrada alusiva con todos los detalles. Y si piensas negarlo queremos rueda de prensa.

isabel dijo...

me encanta tu madre!
qiero conocerla!
;)

wapa

Juan dijo...

Me encanta este texto. Menuda foto de madre e hija. Si fue tu regalo, es inmejorable. Abrazo. J. (PD. Puede ser el día que quieras, v o s pero avisa)

Reyes dijo...

No te tenía localizada. Al principio no sabía ni quién eras. ¡Anda que yo!. Paro ya está. Te he encontrado y me quedo pa siempre, con tu permiso. Benditas madres que comen (mos) los huevos que se rompen. Besitos.