lunes, 14 de mayo de 2007

[Para mi amiga Bohe, que desconfía de los poemas que hablan de la naturaleza]

Jugamos como gorilas,
nos mordemos el cuello,
nos tiramos del pelo.

En la selva no entra la luz
todo es penumbra en nuestras vidas,
aunque subamos a las ramas altas de los árboles
para comer las hojas
calentadas por el sol imprescindible,
las hojas que comemos
para mordernos el cuello
y tirarnos del pelo
y golpearnos el pecho
reclamando territorios,
hembras,
prioridad en el desparasitamiento.

Entonces los elefantes abren claros,
pasan día tras día creando sendas,
con la fuerza de la rutina
abren claros con agua
donde nos juntamos a beber
todos juntos, variados,
sin tensiones,
todos necesitamos sales minerales.

Nosotros, los gorilas,
tan tímidos, tan vulnerables
pasamos algunos minutos con los elefantes
para que
cuando muramos
alguien nos recuerde.

5 comentarios:

Reyes dijo...

En realidad no somos más que eso, gorilas en dentro de una profunda oscuridad. Besitos

UB dijo...

Ay, Gloria, qué cosa más bonita de poema. ¿Ves?, estos sí son los poemas que me gustan de la naturaleza. Menos Machado y más National Geographic.

Me ha recordado a un videoclip sobre esto mismo que me hace mucha gracia (pero mucho más prosaico, claro)--> http://www.youtube.com/watch?v=zj25gRwsZmE

isabel dijo...

y cuando se mueran los elefantes???

amoremachine dijo...

...era x eso

...ah, pasar mas tiempo con elefantes....


tomo nota.-

Violeta dijo...

ah! recuerdo esta conversación... :)
Besos!