domingo, 24 de junio de 2007

OTRO TEXTO DE MAYO

Habib Koité y Bamada me susurran sus african rhythms ("ama tu ritmo y ritma tus acciones")

Parece que hace frío, pero no lo sé, este mes está siendo previsiblemente imprevisible (mi padre echa la vista atrás y me cuenta los últimos 35 mayos que han llovido... yo no discuto, que es peor) Pero llueve y con Habib Koité y su nana todo parece un poco melancólico. Melancólico, negro. Negro es mejor que sórdido, que es negro chillón.

A veces me da la sensación de que todo se ha parado. Es como si todo el mundo estuviera en otro sitio y yo no me hubiera enterado. Es una sensación de horas de siesta, las odiadas horas de siesta para los insomnes. Estoy esperando a que me llamen, estoy esperando a que me digan cualquier cosa, pero todo el mundo está en otra parte porque están destrozados de cansancio. Yo no me canso nunca, sólo duermo si tengo a Gacelo cerca, yo eso lo sé antes de que Fito dijera lo mismo. Y todo está parado aunque os tengo enfrente. Qué asco de lluvia, joder.

Las escalas menores me gustan. Suenan a oriente y a misterio. La danza de Anitra que se contonea frente a Peer. Tengo un musicograma de esta pieza. Es uno de mis tesoros. La música viene dibujada en forma de puntos, estrellas, curvas, flechas... Recuerdo que hice una fotocopia y se la di a alguien pero no puedo recordar a quién (de verdad que no lo recuerdo) Creo que a nadie que lea el blog, me temo. He llevado el musicograma en la carpeta durante 7 años, aunque no me hacía falta para nada. A veces, en clase de filosofía lo veía; me entretenía en gramática recordando la música y me sonreía al verlo pasar buscando un texto de historia de la lengua. Lo guardaba como un tesoro. Está un poco roto y el papel amarillea. Hay que hacer otra fotocopia, esta para mí (una que controla el medio)

Los prejuicios no son más que pereza. ¿Para qué adentrarse más? Es mejor marcar como al ganado. Lo gracioso de esto es que, al final de nuestras vidas, nos habrán puesto tantas etiquetas que no quedará piel que tatuar y, lo gracioso, es que habrá tatuajes que se contradigan: odio/amor de madre...

Algún día tendré un sitar entre mis manos.

3 comentarios:

pepeltenso dijo...

jejeje, ten cuidado con los sitares, fíjate lo que pasó en los 70. Al final siempre había un brasas en todas las fiestas que tocaba un sitar y al que la mayoría quería asesinar

Violeta dijo...

..tantas veces dices cosas que a mí me gustaría haber dicho ..:)
"Los prejuicios no son más que pereza"

y luego:
"Negro es mejor que sórdido, que es negro chillón"

/Yo también quiero tener un sitar entre mis manos (algún día)/

Lo que cuentas me suena a exótico..y me gusta:)

Mondo Gitane dijo...

Hey, yo apoyo lo de los sitares!! Pero si se aprende la intro de Paint It Black al revés, nada de rollito Shankar con pestazo a pachuli, que creo es a lo que se refiere Pepeltenso.
Gacelo?