sábado, 6 de octubre de 2007

LA VIDA A CRÉDITO

Es curioso que en un mundo donde uno puede poseer cosas, ser dueño único, propietario, amo y señor, en realidad, casi nada material sea de uno, sino que esté a crédito.

En el mundo del credifácil y las tres hipotecas dudo que la palabra crédito pueda tener un significado menos etimológico: crédito, creer, confiar. Cuanto más creen en mí, más usurero es todo.

5 comentarios:

Víctor Sierra dijo...

¡Y que tenga que completar 300 para que me consideren filólogo...!

Siempre me han gustado más los cerditos :P

Edryas dijo...

¡cerditos! oooh, yo quiero uuuno, qué monos son cuando te miran... y sí, de comer también muy ricos.

isabel dijo...

si es q el dinero no debería existir
coñaso, por favó
mua!

gsus dijo...

eso del credifácil
a mí me toca un poco
la moral, lo digo por el nombre
del producto en ecuestión

deberi de llamarse
crediimposible
para gilipollas en apuros.


hay que joderse con los judios

Tio Bartolo dijo...

Pues si mi pequeña Edryas, y lo chungo no es eso, es que existe un ranking de morosos, que como entres en él, no te saca ni San Peter que está en lso cielos, algún día te contaré esa historia, besos desde Berzosa