sábado, 15 de septiembre de 2007

Me pregunto qué equilibrio tiene mi memoria
y por qué al recordarte sangran ascuas.

Me pregunto por qué te odio
aunque lo sepa
y por qué usaré el verbo odiar.

Me pregunto si es verdad que soy tan mala
si tengo tanto que hacerme perdonar
y por qué entre asientos rojos
me pongo a llorar.

Me pregunto qué equilibrio tiene mi memoria al pronunciar:

“y si tú quisieras
volver a la Casa Encendida
sentir melancolía en grises paredes.
Reconocer que todo es redondo
escuchando un agua ya lejos, ya lejos”

2 comentarios:

UB dijo...

¿La conciencia?

Art Unlocated dijo...

Me ha vuelto ha pasar,
siempre se me olvida que…
Creo que me he metido donde no me llaman y he salido eskaldao,
menudo chorreo.
Disculpadme ambas, no pretendía cabrearos.
Tuve un mal día.
Pocas veces me he sentido tan ridículo.