martes, 11 de septiembre de 2007

Resiste la tentación diabólica
del todo o nada.
No odies al que es cemento, serrín, caliza.
Quizá no soy así como yo creo:
busco algo y acabo vendiendo mi cuerpo.
Quizá no tenga nombre
ni sea necesario que lo llame: vendrá algún día,
callado, de frente, sonriendo.

2 comentarios:

gsus dijo...

ah...pero
la tentación es diabólica...

no sé, siempre pense que era del otro lado...weno que me lio, al fin
y al cabo el bien y el mal viene del mismo lao...o eso creo.

de toas maneras
estos versos me gustan mucho.

Mondo Gitane dijo...

Pues a mí no me caen muy bien los alondras, la verdad, con esos copazos de anis que se meten de buena mañana... luego, que se caen del andamio, claro..