martes, 30 de octubre de 2007

Empecé a subirme las medias pero me paré porque vi mi imagen en el espejo. Nunca acabo de reconocer esa cara como mía. Las medias se habían quedado a la altura de los muslos y me gustó, me parece sexy y Toulouse-Lautrec. Aunque, en confesión, alguien cuya confesión me interesaba, me dijo que le gustaban las medias de rejilla. Pero sé que la imagen que estaba viendo en el espejo le hubiera gustado.

Seguía mirándome y posaba un poco viendo el efecto de perfil, de frente... Siempre pienso que si pusieran cámaras en mi ascensor, en los baños de los sitios públicos o en las casas de mis amigos me verían hacer cosas por las que luego tendría que arrancarles los ojos o suicidarme yo. Pero es que yo soy muy exagerada, porque posar poniendo caras, sacando la lengua o apreciando las medias por los muslos no es tan grave. Pero les sacaría los ojos (ahora, así a bote pronto, también pienso que si es verdad aquello que leí en una revista sobre los invitados que hurgan en tu baño, una cámara de seguridad estaría bien, aunque eso si te importa mucho que te hurguen en el baño)

Estaba feliz porque los acontecimientos que habían ocurrido unos minutos antes de entrar yo al baño me habían animado y los que encontraría después prometían. Todo era normal y, a la vez, surrealista. Decíamos cosas sin sentido y (por eso o a pesar de eso) nos entendíamos. Y esto último lo pondría en mayúsculas, en negrita y en cursiva, porque es lo más importante que voy a escribir/describir hoy.

Conseguí hablar de política sin hablar de políticos. Important thing. Y me llamaron guapa. Y por eso, en el baño, delante del espejo sonreía a esa cara que no me gusta de perfil y un poco más de frente, que nunca acabo de reconocer como mía, se muestre guapa, fea, enfadada o risueña. Me miraba desde el espejo donde practicaba lo que diría a continuación. No se trata de falta de naturalidad, porque, el caso, es que nunca digo lo que ensayé. Es, más que un ensayo, una continuación de la conversación. Uno se va al baño, pero sigue ideando argumentos, chistes. Y cuando vuelve los dice o no los dice. Hay quien canta en la ducha. Hay quien lee en el baño. Yo, en ambas circunstancias, pienso y no dejo que la vida se pare.

Me subí las medias cogí aire y salí a la fiesta.

4 comentarios:

Mundo Indomito dijo...

claro, es que Vd. es totalmente Born Toulouse Lautrec. Lease de nuevo. Born Toulouse Lautrec.

UB dijo...

De femme fatale.

isabel dijo...

total.
qué no te gusta esa cara????
te voy a tener que volver a decir lo de que tal? no, no me hagas esto que no me gusta repetirme como el ajo.
me imagino perfectamente tu media a medio muslo y tú poniendo caras y, por cierto, de arrancar ojos nada, eso es lo divertido, que hagamos esas cosas.

muaka

isabel dijo...

total.
qué no te gusta esa cara????
te voy a tener que volver a decir lo de que tal? no, no me hagas esto que no me gusta repetirme como el ajo.
me imagino perfectamente tu media a medio muslo y tú poniendo caras y, por cierto, de arrancar ojos nada, eso es lo divertido, que hagamos esas cosas.

muaka