lunes, 29 de octubre de 2007

Las cosas, poco a poco,
irán ocupando su sitio,
el frío en la mañana,
la tos en mi garganta.

Todas las cosas trabajan juntas
en la tarea sublime de morirse
y por más que limpies la tarima
la sangre, como el vinagre,
corroe con su olor.
Puedes consultar tus libros,
puedes hacer la pantomima corderil
o pensar que son otros tiempos, más modernos,
pero la plaga avanza y pronto
llegará a tu casa vestida
de limpieza en unos casos,
de rebeldía en otros,
pero hueca, siempre hueca.

Las cosas, de repente,
ocuparán su sitio,
el frío cuchillo en la mañana,
la tos mortal en mi garganta.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Las cosas poco a poco no ocuparan su sitio a no ser que una mano de poderosa fuerza las ponga en su lugar y las haga brillar con la luz que cada una merece.

isabel dijo...

a veces me acojonas, te lo digo en serio. este es ...de esos de () ahhhhhh.
y yo no creo en manos poderosas sino en el día a día. ahí es donde cada uno ocupa su sitio. yo creo que ella se refería a eso. aunque tampoco sé muy bien a qué se refiere anónimo...en fin.mejor delante de unas cañas.hics.
muuuuuaaaaaa

te veo el mierkowski?

UB dijo...

Efectivamente, acojona, pero de verdad.

Violeta dijo...

"o pensar que son otros tiempos, más modernos,"

yo creo que eso es lo que nos confunde

y sí, las cosas se colocan: de repente o con el tiempo

me gustó mucho
y acojona
yes

Alf dijo...

Si tu supieras lo identificado que me siento contigo, me ha llegado este post al alma, o mejor dicho al fondo de mi piloro.

A.V.G. dijo...

Como diría un crápula nocturno andaludrieño: y al final llegó el final.

Otro que me ha gustado.