jueves, 20 de diciembre de 2007

Admiro a aquellos
que tienen héroes,
que ponen su fe
en los inspiradores actos
de un mártir de la causa, con sus obras y sus pautas.
Ellos se unen a otros hombres
y caminan juntos,
hermanos en armas.
Ellos cambiarán el mundo con su palabra,
ellos son los ganadores.

Y un yo
que nunca fue un nosotros,
que nunca ganará la guerra contra las pesadillas.
Perder o perder.
Ni siquiera ganar al saber
que es mejor no jugar.

5 comentarios:

copepodo dijo...

¡Uf! Me ha dado hasta un escalofrío

UB dijo...

Siempre vi un poco tonto lo de ser mártir. ¡Yo si acaso prefiero ser Marta!

.G dijo...

MI HEROE
torpe
antisocial
enajenado
cruel
desagradable
pasivo
lamentable
obtuso
o simplemente ordinario,
ése es mi héroe;
protagonista y guía de mi moral.

Mi héroe
se esfuerza en construir
mis propios valores,
valores opuestos a aquellos sabidos por la sociedad
en la que vive
en la que vivo
y en la que vivimos.

Mi héroe puede ser bueno o malo, pero es mi héroe,
puede hacerme reír,
llorar, soñar, sufrir porque sin duda es mi héroe.

Malvado y cuestionado mi héroe me salva una y otra vez de ti, señorita buena costumbre.

videodromo dijo...

Que la masa no tiene porque llevar razón, y a veces puede hasta ser muy pero que muy chunga, mira todo lo que ocurre por ahí.
Viva the losers

silvi orión dijo...

ni héroes ni monstruos,
no es tan fiero el león como lo pintan
ni tan nada el cualkiera como creemos

nada es remotamente tan TAN como mitificamos,
en el fondo es YIN-YANG
en todo blanco hay algo negro
y en todo negro...