domingo, 30 de diciembre de 2007

Es como cuando sabes que algo se va a terminar. Y, normalmente, ese fin va a ser traumático. Lo ves más claro cuando respecta a otro. Lo ves destacado, en negrita y difuminando todo lo demás: un foco sobre dos personas y una voz en off que te anuncia que entre ellos todo termina. Eres el espectador, el típico cura al que confiesan que un hombre va a ser asesinado. Detectas notas en sus palabras y gestos, todo intencionado. La intención, la gran clave de la comunicación.

Te sorprende verlo tan diáfano, ni siquiera es tu historia y ya te la sabes, tú conoces más detalles. Te basas en la experiencia, miles de día equivocándote con la gente te avalan.

En medio de todo, intentas aprender y sacar lecciones para tu futuro: no sonrías como lo hace ella, alguien saldrá herido.

3 comentarios:

videodromo dijo...

Joer, que interesante, de verdad. Me ha gustado.

pepeltenso dijo...

da igual, aunque no sonrías, aunque lo hagas, aunque te quedes mudo, a alguien le duele. Bravo.

UB dijo...

Los búhos lo ven todo. Ellos son asín.