jueves, 3 de enero de 2008

No estoy del todo segura de que se pueda
dejar de pensar en peinarse, hacer la cama,
decidir si te gusta la carne, la playa, la noche, la menta,
el caso es que siento una tristeza que califico de estúpida
porque me avergüenza
y de la que no saco nada
al leer los poemas de otros
al envidiar las cabezas de otros
al subsistir con la ropa más vieja del mundo,
al no saber, y esto es importante,
al no saber si quiero enseñar mis hombros o mis pies,
es decir,
al no saber si prefiero identificarme con las joyas o con la arpillera,
al no saber, en definitiva, si debiera identificarme acaso con algo,
siquiera.
No me estoy fijando tanto:
aprendo de ellos,
las estructuras lo llaman influencia.
Ser uno mismo,
ser,
es muy trabajoso
y quien no lo crea
ni es ni ha sido.
Creo que, finalmente,
lo que lleva mi nombre
es una serie de pieles muertas caídas en la alfombra
que los ácaros se comen.
Ellos me aprovechan mejor.

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4 comentarios:

L´ HABITACIO D´ARLES dijo...

pues a mi me han gustado tus dudas y tus contradicciones, es fácil indentificarse con las cabronadas del ser en palabras ajenas, no hacen más que retratar nuestras propias dudas, el espejo de lo que no somos y tal vez querriamos ser.

isabel dijo...

dejalo pasar
igual no te da la gana identificarte con nada
no?
life is ...

Violeta dijo...

Ser uno mismo,
ser,
es muy trabajoso
y quien no lo crea
ni es ni ha sido.

olé

y estoy de acuerdo con Isa: para qué identificarse con algo..?

Hay una cita por ahí que no sé de quién es que dice: "No vayas por el camino hecho, anda y haz tu propio camino", o algo así... que viene a ser como lo de "caminante no hay camino, se hace camino al andar"

UB dijo...

Yo te cito muchas veces con el "Nadie viene en pack". Eres una cosa hecha de trozos de cosas. Y aquí paz y después GLORIA.