lunes, 14 de enero de 2008

¡Qué esfuerzo!
¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro!
¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina!
¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja! ¡
Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo!
Federico García Lorca



Hay un misterio y un susurro
en cada cosa que pienso
que me impide comunicarme
a veces, ya ves, incluso
conmigo misma.
Toda la felicidad-paz
al final es redonda y prosaica
y se basa
no en mis esfuerzos por ponerme cara y nombre
sino en provocar la risa.
Soy el ángel cómico,
la Magdalena risueña.
Yo quisiera
y ahí se acaba todo
en el momento en que el hombre pronuncia yo quisiera
yo quisiera,
y un morfema cambia el mundo, porque tu querías, tu quieres,
yo quisiera.
Versos diarios que ensamblo con el café y los dulces de fin de semana
nadie los reconoce hasta que los pinto con neón,
¿qué hay que hacer?
y hay un misterio y un susurro
que me responde
y no lo entiendo.
Ahora podría encender las luces y poner bajo esta línea
no me gusta ser yo
pero sería demasiado obvio.

4 comentarios:

pepeltenso dijo...

está muy seria

A.V.G. dijo...

Y los pintas muy bien, con luz brillante.
Un saludo.

isabel dijo...

qué de acuerdo


por cierto: lo has escrito a oscuras????


es q eso lo hacía yo cuando el insomnio...y luego no había cristo que lo entendiera!!!!



muuuuuuuuuuuuua

amoremachine dijo...

....y teniendo
en cuenta que no te llamas modesta

o si?