lunes, 17 de marzo de 2008

Aislar momentos, como decía Stalivnasky. Momentos-cromo, memoria-album...

Hace calor en algún parque-asfalto en Alcalá, es primavera y los amantes se están abandonando.

Mismo escenario doce meses después, mismo escenario, pero no exactamente las mismas coordenadas. Hace calor en algún río de Alcalá, no es primavera y la echo de menos, los amantes se están haciendo daño.

Mismo escenario doce meses después, no hay nadie en el teatro. No hace calor donde estoy yo, no es primavera, los amantes han dejado de existir.
Aislar momentos como preciadas rodajas de una vida que fue la tuya, ¿no la reconoces? Puedes sentirte igual que el momento que escojas ¿cuál te gusta? ¿Quieres sentirte mentiroso y exaltado como aquel verano? ¿O quizá prefieres el poder que ejercía el tenerlo todo hecho en junio de ese año? ¿Te gustaría acaso vivir la incertidumbre absoluta de la quietud y el aburrimiento de parte del período siguiente?

Aislar momentos para interpretar el futuro no sirve de nada. Aislar momentos, como decía Stalivnasky que debía hacerse para ponerlos en juego cuando hicieran falta en el trabajo actoral. Pero, aunque se parezcan mucho unas a otras y parezca todo pura rutina, las funciones nunca son las mismas.

4 comentarios:

Henry J dijo...

Sistemas métricos y interpretaciones…mierda! Eso sí cada uno con sus texturas particulares.


Me dejas colgar aquello de la caspa de gato.

Alergia al me dejas?

Pero me dejas?.

isabel dijo...

nunca nada es lo mismo
routine doesn´t exist
bambina

MartaNoviembre dijo...

Aislar momentos como píldoras que puedas tragar cuando duela, ¿te imaginas?

Jo, texo de menos, quiero perros verdes ya!!!!

Mua!

tayler durden dijo...

el peor momento de cualquier actor de teatro
es justo ese
en que cada actuación empieza a ser la misma.

un beso gloria,
pero un beso muy fuerte.