domingo, 23 de marzo de 2008

La calle Poeta Esteban de Villegas ha caído del cielo con casas y todo y ha quedado plantada en un lugar que no le corresponde. A veces es así en algunos barrios donde hay agujeros de gusano que permiten pasar de la basílica neobizantina a la barriada de extrarradio en escasos segundos. Es una calle romántica de puro prosaica, con edificios que irían bien en una aberrante costa mediterránea, abominación inmobiliaria a la que ya no somos sensibles. Pero ahí donde está ahora, digamos que el poeta esteban de Villegas no pinta nada. Por otro lado, no estamos hablando de una calle trazada, de un camino, sino de este tipo de calles que forman una plaza, calles semiprivadas en las que uno siente invadir la propiedad al buscar el número donde debe presentarse el sábado 26 de marzo para pasar la velada.

Es de agradecer, no obstante, que arquitecto y/o ayuntamiento sintieran la necesidad de colocar delante del nombre del riojano su profesión (poeta) aunque no pusieran su segundo nombre (Manuel) Esto siempre es un favor para los transeúntes, sobre todo para los de menor edad que comprenden de inmediato que el ingeniero Torres Quevedo no tiene nada que ver con Quevedo y Villegas. Aunque sí puedan acabar perdidos en el gremio de los poetas Villegas. Pero, sin embargo, el petulante erudito puede sentirse ofendido en su pedantería y pensar "¿Esteban Manuel de Villegas? Por favor, es sabido y consabido que fue poeta" Pero no le preguntéis más: se trata de un erudito a la violeta.

Un nombre tan largo para un calle (incluso cercenado) es un engorro para los escritores de cartas, como aquella calle Teniente Coronel León Moyano que tantas veces quise ver degradada a alférez. Aunque, bien es verdad, desconozco las aficiones epistolares de este barrio céntrico y desubicado.

Y uno camina dos o tres pasos y aparece en un mundo medieval (o neomedieval) donde una cúpula redonda (como, por otro lado, suelen ser las cúpulas, pero no es despreciable del todo este dato y a poco que os fijéis sabréis el porqué) espera con un misterio buscado y artificial, pero muy logrado. Considero que a cualquiera que se le preguntara cómo habría de ser un mausoleo respondería dando los rasgos del panteón que ahora tengo enfrente, salido ya del proceso del buen poeta clasicista. Hay algo en la construcción que impone respeto y subyuga y, si no se viniera de la calle poético-prosaica, la excitada imaginación vería a los antiguos e incapaces presidentes cenando con los antiguos y capaces poetas. Pero una terraza de cemento con coníferas es demasiada realidad para los fantasmas, por ilustres que estos sean o fuesen. En cualquier caso, como dijo alguien que no está enterrado aquí porque quizá no haya muerto nunca del todo (quién sabe si la frasecita la pensó justo donde estoy yo ahora): "¿No os dice nada que tantos grandes hombres hayan muerto? A mí me dice más que los que ellos dijeron en vida".

4 comentarios:

A.V.G. dijo...

los eruditos a la violeta -yo no conocía esa expresión y lo he buscado...Cadalso. Los llamaría hoy en día "entendidos"; aprendices de todo y maestros de Nada. Podría ser, no?

Me quedo con la frase-proverbio. Me ha gustado. ;)

amoremachine dijo...

en mi barrio tenemos
la calle rafael alberti, miguel hernandez o pablo neruda entre otros; estas calles se las puso estos nombres cuando fue construida
esta parte del barrio mío no hace muchos años(weno sí, unos pocos), y en las asociaciones de vecinos se dabatia
el por qué, porque según se decía no los conocía ni dios(joder, digo yo) incluso se propuso hacer algún tipo de movilización, pero mnos mal que no se llevó a cabo; por aquel entonces gobernaba Tierno, recuedo también que algún mentecato
propuso algún general o algo parecido para este bautizo, pero menos mal que imperó el sentido común.
en la última remodelación del barrio pusieron a las calles nombre de películas cómo "volver a empezar" y actores cómo "ozores" y tal. creo que perdimos, pero en fin...

One street beyond dijo...

Me gusta más tu poesía, pero no deja de ser un texto excelente.

Henry J dijo...

Ok es lo que tienen los agujeros de gusano, los muy **%^;; no tienen miramientos y lo dejan todo allí donde cae…

Adrià
C/ General Mola (esta no presenta discusión alguna!)