lunes, 21 de abril de 2008

SABADICO

Sabadico sádico de soledad y mañana nocturnera. Aburrimiento de madrugón y programa-acción. Todavía preparamos comida de invierno (¿hasta cuándo, cocineros, abusaréis de nuestra paciencia?) El sol necesita un buen almuerzo, yo no. ¿He desayunado? Sí, he desayunado. Ayer todo era cerca. Os quiero, me quiero. Creo que la línea de mi cuello (pausa para que rime con "quiero") es como los niños que nacen: perfecto todo. Alguien silba. Si quiero me quedo seria (que me dejéis, he dicho) y ausente (o eso creéis, que os veo, que os veo) y si quiero me río con una compulsión digna de un cortometraje. Y si no quiero nada, nada hago. Menuda soy, aunque yo no me lo crea.

1 comentario:

A.V.G. dijo...

sabádico, sadico, sándino y sánscrito, casi, casi iguales pero completamente distintas jejeje. (comentario jocoso)

Esa sensación de cansancio por la comida de invierno también la tengo, pienso que no se dan cuenta de que nos sobran calorías y que queremos agua.

Besos y ABrazos.