domingo, 18 de mayo de 2008

COSAS QUE SE ME OCURREN A LAS QUINCE CINCUENTA Y CINCO DESPUÉS DE HABER RESUCITADO A UNA AMIGA Y HABER MATADO A DOS

los que se mueren en realidad son ellos no los mato yo (cagüentó, toto) y ella ha vuelto, cosa curiosa, yo confiaba en ella, en ella sí, aunque estuve por quemarlo o arrojarlo por la ventana (como cuando en el monopoly el banco arrojaba un dividendo y yo pensaba que era que el director del banco se subía a la azotea de la sede y lanzaba un cheque) (lo que me recuerda a la hucha de caja postal que ya no está pero marca con su presencia una buena parte de mi infancia y seguro que nadie tiene una foto de aquello porque ANTES no había aparatos de fotografía en cada esquina, anyway lanzo desde aquí una petición y es que alguien me consiga una foto del luminoso de neón de la hucha que estaba en caja postal en madrid donde una monedita aparentaba meterse dentro de la hucha. por favor)

vaya mierda de falso mayo que tiene a todas las cigüeñas y/o adolescentes defraudados.

ahora sólo falta que venga el capullo onfálico a sentar sus bases. jeje. yo sé ponérselas de pie. cretino.

3 comentarios:

Tesa dijo...

Las golondrinas de los aleros de mi tejado han hecho una colecta para comprarse abrigos o pagarse un pasaje para Marruecos.

Y es que este falso mayo nos tiene las meninges en remojo, y así nos luce el pelo, que no sabemos si somo resucitadores o asesinos a sueldo.

A ver si tienes suerte y consigues tu hucha.

Besos.

isabel dijo...

jajajajajajaj!
lianta, que tal los 50?
me lo pasé mu bien en tu fiesta, beibi

chupóptera paralepípeda ( o whatever )

mua!

Irene dijo...

Yo no me quiero dejar morir. Que no sé si debía darme por aludida pero que lo he hecho. Y eso, que no me quiero morir y que tengas que lanzar nada mío por la ventana cual director de banco monopoliesco. Besos y lo siento.