martes, 6 de mayo de 2008

Hay un dendrófilo (como quien dice "hay una momia") que ha sucumbido a la publicidad nada subliminal y se come los yogures de soja transgénica a pares porque ama lo vegetal y se ha comprado un compostador donde echa la comida que le sobra de sus cenas románticas con ecologistas que nunca son ecólogos.

Este dendrófilo reniega de los coches en su salón con el air conditioned a tope (paradojas las tenemos todos, por eso es condicionado) porque ama lo vegetal y seguro que firmó lo de apagar la luz un puto minuto y lo de no usar el móvil porque los hacen con sicilicio extraído de una mina explotadora de África (sin darse cuenta de que el problema no es el móvil, querido, no es ése, tío simple) y apoya la causa palentina (aunque no haya estado en Palencia) y la causa francesa (aunque no conozca Francia más que de turisteo) y todas y cada una de las causas dendríticas aunque no tenga ni idea de vegetales.

A veces este dendrito me tortura con sus poemas. Menos mal que soy la única que le lee.

1 comentario:

A.V.G. dijo...

Ese tipo debe ser raro, raro, raro, ponle acento gutural y queda mejor.

Besos y aBrzos.