miércoles, 23 de julio de 2008

ALELUYAS

El ser humano, el hombre (y la hombra) no deja de ser un animal y, lo que es más, parte activa de los ecosistemas. Es decir, por muchas estupideces que hagamos y por muchos embolaos y jardines en los que nos metamos porque somos hombrinos torpes y sin garras ni pelo ni velocidad, no dejamos de actuar como actúan todos los seres vivos: un mínimo esfuerzo buscando la máxima recompensa.

La felicidad es sólo esta división (perdonen mi gusto a la matemática, siempre lo he tenido y en este último mes se me ha activado): beneficio/gasto= nivel de felicidad.

Los problemas empiezan cuando no somos capaces de medir el grado de gasto. Andar diez kilómetros es un gasto que no da beneficios para algunas personas. Hacer un examen de seis horas y media y no conseguir nada, también.

¿Nada?

En fin, luces entre sombras de la clara oscuridad. Nunca he creído en el grafitti "No hay futuro".


Imagen: Cerebro Hueco

6 comentarios:

Violeta dijo...

uf
a mí es que las cosas de ecuaciones y números en general
siempre se me han dado bastante regulín

;)

te leo optimista
olé

un besazo ;)

Andrés dijo...

Ah, claro, ahora entiendo la cara de gilipollas que llevan puesta siempre los miembros de la familia real. Eso debe de ser lo que llaman felicidad absoluta, es decir, el resultado de dividir un beneficio que tiende a infinito entre un gasto que tiende a cero.

U.B dijo...

Aute me gusta mucho, mucho, mucho.

periploca dijo...

Eso es como el ratio tiempo trabajado:dinero ganado, que en España nunca es lineal. Llega un punto, demasiado pronto, donde da igual el tiempo trabajado porque no se gana más dinero y con lo cual el tiempo de vida restante para gastar el dinero es virtualmente nulo frente al tiempo trabajado.
Alguien dijo que ningún camino fácil llevaba a nada interesante...puede uqe no sea verdad pero espero que de las seis horas y media, alguna experiencia interesante se haya quedado por ahí. Mejor en positivo, no?

Hijo de puta dijo...

"hombre" es sinónimo de "ser humano" y designa a la especie humana. los seres humanos pueden ser de género masculino: varón, o de género femenino: mujer. así que tu guiño de feminista repulsiva e ignorante al escribir "hombra" metetelo bien en el orto

Andrés dijo...

Que le llamen feminista repulsiva a quien no ha movido un dedo ya es para mosquearse. Pero este caso es de juzgado de guardia, porque el guiño era precisamente contra el feminismo mal entendido, el que reivindica a las miembras, las juezas y las ímbecilas. Es necesario haber leído muy poco para no darse cuenta del sentido de la expresión.

P.D.: Las palabras tienen género, las personas tienen sexo.