sábado, 5 de julio de 2008

Menudo es es, menudo es este, me decía. Escribe como los poetas buenos, y no hay nada más que decir. Con una inteliengencia (o visión láser ya sabida) que traspasa pieles y fríe huevos sin que se rompan (sonrisa en ristre)
Pero me emocionó, sobre todo, el saber que era humano. Y que a veces lloraba por las noches, justo antes de subir a su casa, porque no quería encontrarse con ella.

4 comentarios:

El hombre del banco dijo...

Genial ^_^

kebrantaversos dijo...

Hola GLORIA
en mi blog he tenido el placer de subir un poema suyo
recuerda que te lo prometí al comprarte el poemario
recuerdos de este mal poeta y peor persona
EL KEBRAN

pepeltenso dijo...

a ver ¿quié es ese lloricamea?

Marco Cañizales dijo...

Hola Gloria,

Me gustan tus textos, me encantaría invitarte a participar en un foro literario nuestro: www.repertorioamericano.org/foro/

Saludos,

Marco