domingo, 21 de diciembre de 2008

Incomprendida, aunque concretamente,
mal entendida,
pasea por la pista de deportes, mármol barato verde,
un poco labradora, al cielo mira y teme
que le caiga encima otro chaparrón
de "no me gusta mi vida".
Sabe
que no puede confiar,
un poco creyente, del cielo espera,
cabeza al suelo,
que es lo único real que considera:
ni demasiado lejos para no verlo,
ni demasiado cerca para que estorbe.
Siempre demasiado tímida para ser extrovertida
y tan extrovertida que cohibe.
Un poco solitaria, de ella huye
esperando a ese yo que nunca llega
o que ya llegó y no supo reconocer.

5 comentarios:

U.B dijo...

Ay, la cándida adolescencia...

(Intuyo).

Está muy bonito, Glórida.

Gloria dijo...

la adolescencia es un poco intermitente: aparece y desaparece

Marta Noviembre dijo...

la adolescencia es un relativo vaivén...

Oye, mi pekeñuela, ¿te he dicho últimamente que te quiero y que te echo de menos? Me parece que no, y eso no está bien. Después de mis navidades galaicocatalanas quedamos sí o sí. Tienes muchas cosas que contarme, beibi.

Mua!

isabel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
isabel dijo...

talmente intermitentes