jueves, 31 de enero de 2008

BELLAS PÁGINAS DE LA PROSA CONTEMPÓRÁNEA. HOY: ALFREDO URDACI

Días de ruido y furia: La televisión que me tocó vivir titula Urdaci su primer libro-ensayo. Y se queda tan ancho. Nos huele a Faulkner o, peor aún, nos huele a ¡Macbeth! Y si realmente su inspiración fue tan literaria no puedo hacer otra cosa que recordar que la novela de Faulkner, la primera parte al menos, está contada por un retrasado mental. Lo que en Faulkner es un ingenioso juego cervantino en Urdaci, el pobre, resulta chusco porque, desde luego, si podemos creernos algo en él en su subjetivismo, su narración limitada.

Pero pasemos a analizar el valioso contenido de la obra. Urdaci, dolido y sangrante, quiere replicar a todos los que decidieron echarle en cara sus faltas ("esos comunistas de mierda", me imagino yo que pensaba aporreando el teclado) Se habla con cariño de Leti princess (desde ahora "Miss Chist-chist" o "eh, tú, pásame la laca"), de manipulaciones (¿?), de la cadena SER, de cómo la izquierda sembró la duda el 12 de marzo de 2004 y cito sus palabras: "Un grupo interno en torno a aquel llamado "Comité Antimanipulación" nos exigía perentoriamente que cortáramos la emisión normal de la tarde para ofrecer en directo la manifestación en la calle Génova. El pretexto era que se trataba de una manifestación espontánea. Contesté que yo tenía otro concepto de la espontaneidad y que no pensaba cortar la emisión y dar una programación especial [...] dije que quienes se encontraban en aquella manifestación estaban ejerciendo una campaña de agitación política de claro tinte trosquista. En efecto, Trotsky proclamaba que para tumbar un gobierno no hace falta una gran masa que salga a la calle, sino una pequeña minoría que controle los puntos neurálgicos de una ciudad [...] Es decir, basta con fabricar un suceso que, después, un medio de comunicación, actuando como caja de resonancia, convierta en un acontecimiento de una dimensión y de una importancia mucho mayores."

Claro, lo malo de las cosas es que ocurren. Recuerdo, así de pasada, la entrega de los premios Príncipe de Asturias, la llegada de Esperanza Aguirre narrada por Urdaci... El populacho grita "asesina", "puta" Urdaci nos comenta "vemos cómo el pueblo ovetense aprecia a Aguirre" Recepción, manipulación, ampliación.

En páginas autobombantes afirma que el libro tiene muchísimo interés (vale, el superlativo es mío) para los periodistas e historiadores, ya que analiza los grandes acontecimientos ocurridos durante sus seis años de reina... dirección de los informativos.

Cuando uno trabaja en el telediario le pasan muchas cosas, perdón, cree que le pasan muchas cosas. ¿La televisión que te tocó vivir? Amigo, el mundo que nos tocó escucharte. Con bonus track de libro: cuatrocientas páginas, señores.

En el anecdotario queda la denuncia que se interpuso al libello por parte de Fernando G. Delgado, periodista de la cadena SER. Urdaci se inventó unas declaraciones de este señor. Igual no lo pilló en casa el día que quiso hacerle la entrevista. Las falsas declaraciones fueron retiradas y el libro siguió distribuyéndose con normalidad.

Si quieren seguir leyendo obras de este autor pueden adquirir Cómo salir del infierno (con portada épico-heroica y título válido para el Atleti cuando baja a segunda)




(TROSTKISTA EL QUE LO LEA)

lunes, 28 de enero de 2008

LA PALABRA

Una vez estaba frente al río Tarn, subida a un tablao que montaban a partir de primavera para cenar a la orilla del río. Era abril así que quedaba poco para que inauguraran la temporada. Recuerdo la madera recíen barnizada, olía a pino. Me pregunté si cambiarían de tablao cada año. El caso es que jugaba subida al tablao y vestida de rojo, un rojo que se ve en todas las fotos. No podía esconderme, vamos. Encima del tablao, sufriendo la humedad, intentaba recordar una palabra que, claro, en ese momento no sabía cuál era. Sólo me salía "trampantojo", que no tiene nada que ver. Junto a mí estaba Marengo, que no se llamaba Marengo, pero yo le llamaba así, por su manía de añadir el adjetivo "marengo" a cualquier color. "Tu abrigo es rojo marengo", me decía Marengo. Como estábamos en Albi, yo afrancesaba el alias: "Marengó"

-Sí, hombre -le decía -, es esto que se lee igual del derecho que del revés.

-No sé lo que me dices -me contestaba Marengó. Tenía una forma de hablar muy característica, rápida y juguetona. Era muy juguetón, sí, señor. Parecía un actor de telenovela. Pero no el galán, por supuesto. Quizá la suegra cotilla.

-A ver, es algo así como "trampantojo", pero no es eso.

-Chica, qué rara eres, pobrecito de mí, no sé qué me dices.

-¡Joder! -me limitaba a quejarme yo. Seguía subida al tablao fragante. Daba saltitos pequeños probando la elasticidad de la madera. Se me estaba calando el alma. Había estado lloviendo dos días y junto al río la humedad era demasiada para una chica de secano.

Algunos paseantes tiraban piedras al río. Me acordé de los consejos naturalistas que advierten contra tirar piedras a los ríos, ya que se molesta a la vida subacuática. Y yo seguía con trampantojo en la boca.

Bajé del tablao y me alejé de la orilla del Tarn. Caminé hacia el largo puente que cruzaba el río y desde el que se veía una panorámica de la ciudad de Albi. Son esas fotos que nunca te salen bien así que es mejor comprar la postal en la calle peatonal del pueblo. Además, siempre hay una grúa en la catedral y allí no era una excepción. Miraba todo el paisaje, pero sin detalles, como cuando eres pequeño y pintas con témpera un cuadro. Veía el verde de la hierba el blanco de la tierra, el gris del cielo, el naranja del puente, el rojo de mi abrigo y no había sombras. El pintor de mi cabeza aún no sabía hacer sombras, igual que yo no comprendía la perspectiva. Pero mi pensamiento plano es algo que se puede analizar ne otro momento. Creo que cuando escribo también soy cubista y escribo en un solo plano y le doy la vuelta a las palabras, literalmente, la vuelta, del verrés. Si le pusieran un micrófono a mi cerebro y si éste hablara más claro, podríamos oír estos fragmentos: Se dice igual del derecho que del revés, como un tren que empieza donde termina y el último vagón es el primero cuando vuelve. Porque el lenguaje claro y conceptual es mejor que embarrar con (cita) "no sé qué ropajes" Y se queda mi cerebro recordando algo: "Bajo el ala aleve del leve abanico marchaba el tren con su palíndromo, jugaban las arpas ahorcadas, reían plañideras estúpidas."

¡La palabra!, ¡por fin!, Qué razón tenía Blas de Otero: da igual lo que te falte, mientras te quede la palabra. Mi frágil memoria me asusta, acabaré desapareciendo si sigo olvidando palabras.. Giré sobre mis talones (aunque en realidad girara sobre mis tobillos) Llevaba puestas unas botas de montaña muy incómodas, las que siempre uso cuando llueve para no calarme los pies, que es a lo que más temo en este mundo. La segunda cosa que más temo. Son unas botas pesadas y rígidas, imposibles para correr. Pero ahí estaba yo, corriendo hacia el tablao listo para ser usado por los veraneantesbarralugareños. Dolor de pies, eso siempre, no faltaba más.

-¡Marengó! ¡Marengó! ¡Palíndromo, tío, palíndromo!

Vi un único detalle en el blanco suelo, blanco de azulejo y no de grava de río. Me agaché a recoger esa piedra del Tarn para Isabel. Recoger, no coger (la piedra, como el extintor, te espera a ti) Recoger-piedra-Isabel... Le-va-si-arde-y-pregocer (del verbo pregozar)

viernes, 25 de enero de 2008

DÍA GRIS (situación)

Es hoy
el mejor día del año,
día luminoso
con la danza de Capuletos y Montescos serpenteando amenazadora,
cuchillo en vena, muerte en mano.
El boxeador se despereza y brilla
cada uno de sus brazos flácidos a la niebla oscura.
El violador se desespera con la risa desencajada de sus esposas.
Tan ridículo todo como las tragedias interrumpidas por la publicidad,
como el marinero que espera hace diez años en un café azul,
como el punto de fuga por donde pueden escapar los duendes verdes de la ciudad sentenciando
tu muerte o la mía
por tener plantadas macetas en las ventanas.
Ridículo y estratégicamente diseñado para triturarte.
O una bandera que es un trapo de seda fina para que vuele mejor al viento pesado y caliente.
O un tren de tres colores que te arrastra si no decides cuál es tu preferido.

Es hoy
un día luminoso,
ya han avisado los timbales y las llamas,
se destapan corazones veroneses,
cuchillo en vena, muerte en vano.


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jueves, 24 de enero de 2008

SECRETARIOS.COM (Profesores del mundo, alimentad la leyenda de vuestra vagancia)

Pongamos que vas a hacer las oposiciones para entrar al cuerpo de docentes (ojalá se pudiera entrar en todos los cuerpos haciendo un comentario de texto) Supongamos, además, que eres realista e intuyes que lo mismo no te sacas la plaza porque una oposición es eso: oponerse al resto (y no vale con decir "me opongo tajantemente y eso es algo que discutiré en todos los términos y ámbitos") Así que decides pedir asilo profesional en colegios privados y concertados, haces acopio de sellos y direcciones y te pones a mandar curris y cartas de presentación. Intentando localizar más direcciones de centros de enseñanza te topas con una empresa que te ayuda a realizar esa labor. "A ver, a ver", te dices "¿esto es una empresa de enchufes en instis?" Y, curioso tú, investigas el asunto. Bla, bla, bla, cómo hacer una carta de presentación (que no les aburras y eso), bla, bla, bla, un ejemplo de curriculum (uy, qué chico más majo han colocao aquí, todos los profes le estarán viendo desde el año 2000) Y terminas viendo que ellos se ocupan de distribuirte tus preciados documentos entre los centros que tú les digas ya sea en Madrid, Valencia o Pan Bendito. O sea... pse, esto no es un falso antro, ¡es un antro! O lo que es lo mismo, tú pagas 20€ para que te hagan 100 envíos por e-mail o a eurillo la carta de correo tradicional. El que está dando a intro para mandar los mails ¿también mandó su carta de presentación a esta empresa? ¿Hay otro mandador de mails para que puedas acabar mandando mails? ¿Es tan terriblemente tedioso y ocupa tantas horas buscarse en educa.madrid.org los 285 coles pri/concer/vados que hay? Puede ser, puede ser. La vida del opositor es dura. Y los buitres empresariales se aprovechan de tus penas (otro día os hablaré de la venta de manuales de programaciones didácticas que no cuentan ¡NADA!)
Señores, hagan como yo: búsquense un jubilao que les haga esto gratis.

lunes, 21 de enero de 2008

CONVERSACIONES EN LA TERRAZA (XI)

-Oh, mi querido Peter, siento en mí el frío mortal.
-¿Acaso vas a fallecer en los próximos días, Matt?
-No, por cierto, aunque eso es algo que uno difícilmente prevé, mi queridísimo Peter.
-Noto en tus palabras la inseguridad del sabio.
-Cosa irónica, ¿no lo crees así, Peter?
-Sabes, mi buen amigo Matt, que padezco un autismo ligero que me impide contestar a preguntas que no estén bien formuladas, así como entender ironías y preguntas retóricas.
-Oh, sí, cuantísimo lo siento, Peter. ¡Olvido tantas veces tu cerebro de máquina! Lo que quería decir es que es irónico que el sabio dude tanto y que, cuanto más se sabe, la única verdad que alcanzamos a comprender es lo mucho que se ignora.
-Bueno, pero también se consigue saber lo mucho o poco que se sabe ¿no es así?
-Argumenta tal y como lo harían Anscombre y Ducrot.
-Lo haré, Matt.
-Bien, en eso quedamos entonces, que lo harás.
-Sí, sí, puedes estar absolutamente seguro de que, tarde o temprano, lo haré.
-Nunca dejas de sorprenderme, Peter.
-Eso es porque leo mucho los escritos de Sócrates.
-Eso lo dices mucho, vaya, mi querido amigo, que te repites.
-Ya quisiera yo no tener que usar estas redundancias pero en el habla, en el lenguaje oral, no podemos usar hipervínculos que nos retrotraigan o, incluso, lleven a textos pasados.
-Bueno, Peter, pero tú bien sabes que podemos usar anáforas.
-¡Bah! Eso está pasado de moda.
-Ciertamente, las anáforas se consideran de mal gusto en los tiempos que corren... o andan, ya que no me corresponde a mí juzgar este hecho.
-¿De si los tiempos corren o andan?
-Efectivamente.
-¿Y si no lo juzgas tú, Matt, quién lo hará?
-Vivimos tiempos extraños, Peter.
-Eso decía Jim Morrison, aunque no me hayas contestado a la pregunta.
-Y eso que él no conocía los hipervínculos.
-¿Y conocería a Sócrates?
-Lo mismo es, Matt.
-Yo me tomaría otro zumo de naranja.
-Yo he decidido
dejarlo.
-Tiempos raros, Peter.
-De hipervínculos, Matt. Mi pregunta sigue pendiente.
-Lo dejaremos para el día de tu argumentación.

miércoles, 16 de enero de 2008

ZURDOS Y ESPERANZA DE VIDA: siniestralidad literal

En 1991 Coren y Halpern publicaron en el Boletín de Psicología su artículo titulado El misterio de la muerte temprana en los zurdos. Para estos autores norteamericanos (es importante tener en cuenta la nacionalidad, angelicos) los zurdos poseen una disfunción en un mundo creado para diestros, lo que les ocasiona mayor número de accidentes (son conocidas las numerosas muertes ocasionadas por un abrelatas mal cogido o por la espiral de un cuaderno clavándose en tu mano) Por otro lado, el cerebro zurdo sufre todo el rato en un mundo sacado de Alicia a través del espejo.
Sobre zurdos y zurderas hay más teorías que habitantes, cosa curiosa, ya que cuando ni siquiera se sabe a ciencia cierta cómo funciona el cerebro humano, ya hay quién nos explica cómo piensa un zurdo. Pero la teoría de la muerte prematura se lleva la palma. De traca.
Quizá los investigadores tomaron zurdos famosos con profesiones y aficiones de riesgo como Billy el Niño, James Dean o Jimmy Hendrix. O gente depresiva y mal cuidada como Kafka. Estos nos destrozan las estadísticas y nos bajan la esperanza de vida más de 30 años con respecto a cualquier diestro que viva feliz viendo la telenovela en su casa.
Los americanos se aburren, señores, y no saben que cualquier soldado romano era ambidiestro y moría cuando le clavaban una lanza corta o les cortaban en dos con una espada, lateralidad aparte.
Aunque si ahora estáis en un momento de pletorismo izquierdoso pensando que la creatividad y la zurdera están asociadas porque sabéis que da Vinci, Miguel Angel, Picasso, Einstein, Newton, Bach y Klee eran zurdos... pensad en todos los escritores, pintores, músicos y científicos que no lo son. Ergo, poder zurdo, pero así, entre nosotros, a lo Bart Simpson.

lunes, 14 de enero de 2008

¡Qué esfuerzo!
¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro!
¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina!
¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja! ¡
Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo!
Federico García Lorca



Hay un misterio y un susurro
en cada cosa que pienso
que me impide comunicarme
a veces, ya ves, incluso
conmigo misma.
Toda la felicidad-paz
al final es redonda y prosaica
y se basa
no en mis esfuerzos por ponerme cara y nombre
sino en provocar la risa.
Soy el ángel cómico,
la Magdalena risueña.
Yo quisiera
y ahí se acaba todo
en el momento en que el hombre pronuncia yo quisiera
yo quisiera,
y un morfema cambia el mundo, porque tu querías, tu quieres,
yo quisiera.
Versos diarios que ensamblo con el café y los dulces de fin de semana
nadie los reconoce hasta que los pinto con neón,
¿qué hay que hacer?
y hay un misterio y un susurro
que me responde
y no lo entiendo.
Ahora podría encender las luces y poner bajo esta línea
no me gusta ser yo
pero sería demasiado obvio.

sábado, 12 de enero de 2008

ROMANROCO

Estoy pensando
en momentos de aire tornadorado
momentos verdes, atómicos, minúsculos
de felicidad y mística
de ascensión al suelo creador
de vida única y perfección curva de cristal perfecto y Satie
de burbujas sobre el cielo intacto con sonido vacío.

Y yo
disuelta en espacio lleno
perdida para siempre en corriente imperceptible y sensorial
que recuerda tantas cosas
...la hierba bajo los studia humanitatis...
...reposados corredores en sombra fresca...
...equilibrio un momento antes de la caída...

Venid a buscarme tiempos mejores
sé que dormís en cualquier parte.

miércoles, 9 de enero de 2008

Para Silvi, por 90 motivos


Hubo un tiempo de asfalto pegado a las suelas de mis gomas
era verano caliente
recuerda
el verano será cálido siempre
dicen las camisetas
y chicas en tirantes sufriendo la lengua viciosa del sol en los hombros
y olía a polvo de aceras
todo el tiempo olía a humanidad desodorizada
con mucho dinero, tanto
que el verano era más plano cada vez que ocurría
tanto dinero como para comprar fantas y más fantas
cuando aún eran dulces
y los chicos que te gustaban aún no se habían comprado ropa de homosexual
ropa de homosexual qué ridículo
como la ropa de humano, como la ropa de princesa, como la ropa.


Hubo un tiempo en que uno no era adulto ni era niño
y paseaba como jesucristo entre los coches de choque
jugándose el pellejo y confiando en la fe del buen dios de la juventud
mientras sonaban ritmos de ambos lados de un océano
parecía mentira que se asemejaran tanto
es así con la música de ida y vuelta
negra y quechua
y no existía todavía la vergüenza de la tele
el absorto internet
las aventuras gráficas dignas de golden globe
sólo algunos juegos y series manga de personajes altos
aún, de vez en cuando, nos olían las manos a goma de pelota de baloncesto.


Hubo un tiempo de inseguridades y tristezas
donde se reflexionaba flexionando las rodillas
a la inversa hoy
tortilla y dolor de pelo
hambre a todas horas
hambre de todo
ganas de matar si se pudiera
era un siglo ni mejor ni peor
pero más serio
las cosas ocurrían de cara, frente a frente
sin ingenuidad y sin malicia,
con el temor humano que se admitía
aún no parecían palabras peligrosas
empresa, estado, reino
sin duda lo que más echo de menos
es que al hablar del futuro
se asomaba más avanzado que el yo, el hoy, el aquí y el ahora.

martes, 8 de enero de 2008

REC (UÉRDAME QUE NO VEA PELIS TAN MALAS)

Las pelis de zombies o semizombies o primos de zombies o zombies con gripe nunca prometen ser obras maestras, son lo que son, y no se puede pedir más. Pero igual que el maestre Cópepodo nos hizo ver que otro porno era posible yo quiero hacer notar que se puede hacer una peli de cutrerror pero bien.

Ahí tenemos REC, una película que empieza bien, ya que el director se debía haber estado leyendo los diarios de Von Trier. El tono documental le da realismo al asunto (tanto que yo ya andaba interesada en la vida de los bomberos) La reportera a lo España Directo nos la hemos creído, con sus pifias y todo. De la llegada al edificio infectozombigioso no tengo queja, con un tempo lo suficientemente lento para crear intriga, con unas reacciones personales verosímiles. Pero, recuerda, oh, pequeño director metido en faena, que has optado por el realismo absoluto y tienes que ser fiel hasta el final. Has querido que tu película no se parezca a Karate a muerte en Torremolinos y por eso has elegido que todo lo veamos a través de una cámara de TV, eliminando todo lo que ocurre cuando esa cámara no está encendida. Por eso, no lo olvides, tienes que intentar que tu monstruo no dé risa como Jocántaro. Para conseguirlo, la mejor solución es no abusar de las escenas con monstruo. Cuando menos sale más tensión se crea y más curiosidad tiene el espectador.

He de recordar que la promoción de la película consistía en decir, e incluso hacer ver, que daba mucho miedo. Se instalaron cámaras en cines para captar las reacciones de los espectadores durante el visionado. Ya imagináis: tol mundo con la cara tapada. Yo ya dije en su día que cada uno reacciona de una manera diferente y que a mí lo que me da miedo de verdad son los graciosillos, el Sherpa, Molesto, el precio del abono transporte... esas cosas. Claro que me asusto cuando, de repente y sin previo aviso, me hacen "buh" pero hacer una peli a base de buhes también la hago yo: cójase algo adormecedor para paliar el ansia del público (discurso de Fidel, clase de historia de la lengua, artículo de Mesonero Romanos...) y, cuando el inocente espectador esté casi dormido, sáquese el elemento perturbador y desagradable ("¡60 euros por el abonooooooo!") Vamos, que hay que tenerlos muy bien puestos para no asustarse. Pero eso no es miedo, es susto, que es distinto.

Tampoco juega a favor de la película el que algunas escenas puedan ir acompañadas de la música de Bailando bajo la lluvia. Por favor, ese momentazo en la escalera cuando todos los zombinfecciosos miran para arriba con cara de "Good morning, good morning" Y no tiene perdón del cine empezar a hablar de la posible zombilización de un personaje y que éste, justo en ese momento, se convierta en zombie. Amos, no xodas.

En general, la peli no está maaaaaal. Es entretenida, tiene escenas de risa, de susto (una, que yo sepa), de baile, de ética periodística... No le falta de nada, es muy bonita y didáctica ya que nos enseña a no confiar en los vecinos.

Me queda una duda sociopolítica: el hecho de que todo ocurra en Barcelona ¿es casual?

sábado, 5 de enero de 2008

EN CLAVE DE FULANO

Para el Hombre Capicúa, que me da mucho miedo

El viaje que hoy empiezo, amigos míos,
no es fácil de acabar aunque lo quiera,
habla de mariposas e ironía,
de niños que ya cumplen los cuarenta.

Toda tecnología es explosiva
en manos muy expertas en dolor,
confieso que ya temo por mi vida,
pese a que trato de salvarme hoy.

Estad atentos a todas las rimas,
especialmente a las que no veréis,
ahí está la clave, ya os aviso
para reconocer a quien os diré.

Mientras buscáis y evitáis el desastre
yo atraigo su atención hacia mi cueva,
pero, tranquilos, no soy una mártir,
ya he ido borrando todas mis huellas.

La rima lo adormece, lo he probado
pido de los lectores su buen arte,
lee rítmicamente lo narrado
si encuentras que quisiera atacarte.

Grotesco es nuestro hombre de una pieza,
es un demonio con traje y chistera,
supongo que si no viste de Armani
es porque ni siquiera tiene percha.

Campeón absoluto en ligas de pádel,
correveidile de la información,
no puede dejar suelto ningún cable,
ya tiene doce mundos en tensión.

Su extraña relación con las mujeres
le viene por un trauma juvenil,
al hablar se dirige sólo a ellas
para creerse un poco varonil.

Su personalidad más que rastrera
es copiada de la televisión,
lo mismo tiene suerte el muy cretino
y lo vemos viernes noche en algún show.

Y ahora os contaré su punto débil
basado enteramente en que es cobarde:
no puede recibir un pelotazo
aunque te lo haya tirado él antes.

Podría contaros cosas oscuras,
ya sabréis que su mujer no lo traga,
que su hijo es cabezón sin cura,
pero me da asimetría vocálica.

Dejadlo perecer entre su mierda,
no creas, sin máscara hasta es majo,
debería darnos a todos pena,
tiene que ser muy duro ser tan vago.

Si alguien se sintió identificado
seguro que no lo ha entendido bien,
el ónfalos más ónfalos no sabe
ni siquiera cuándo hablan bien de él.

En cualquier caso, cada cual que piense
si es bufón consentido u obligado,
si tiene miedo de enseñar la cara.
si se parece al señor que os he pintado.

Quisiera, al fin, dedicarle unos versos
de un amigo salmantino sin igual:
ni siempre es acertada, ay, Fulano,
ni atina casi nunca la maldad.

jueves, 3 de enero de 2008

No estoy del todo segura de que se pueda
dejar de pensar en peinarse, hacer la cama,
decidir si te gusta la carne, la playa, la noche, la menta,
el caso es que siento una tristeza que califico de estúpida
porque me avergüenza
y de la que no saco nada
al leer los poemas de otros
al envidiar las cabezas de otros
al subsistir con la ropa más vieja del mundo,
al no saber, y esto es importante,
al no saber si quiero enseñar mis hombros o mis pies,
es decir,
al no saber si prefiero identificarme con las joyas o con la arpillera,
al no saber, en definitiva, si debiera identificarme acaso con algo,
siquiera.
No me estoy fijando tanto:
aprendo de ellos,
las estructuras lo llaman influencia.
Ser uno mismo,
ser,
es muy trabajoso
y quien no lo crea
ni es ni ha sido.
Creo que, finalmente,
lo que lleva mi nombre
es una serie de pieles muertas caídas en la alfombra
que los ácaros se comen.
Ellos me aprovechan mejor.

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