jueves, 28 de febrero de 2008

CUATRO MÁS UNO

La casa llena de gente testigo del delito. Como en un sueño, una persona más en cada escena. Y tú repitiéndote no le mires a la cara, ya sabes, si no... como imanes. Y sigues hablando, hay que seguir hablando, hay que componer cualquier cosa para evitar lo inevitable. Tienes tu orgullo, sigues luchando. A tu izquierda está la cama, a tu derecha está el mueble con cajones, a tu espalda, él. Igual de alto que tú, ahora parece sacarte una cabeza: tu cuello se ha hundido en tus hombros.

-Hay que arreglar todo esto, ordenarlo un poco -titubeas. Una intervención verosímil.

-¿Y qué pasa con nosotros? -dice él sin angustia ni urgencia, con toda seguridad de saberse de magnetita.

Seguir hablando de espaldas a él, tu única salvación, seguir dándole el mismo polo repelente. No puedes girarte o la atracción.

-Tú sabes lo que está pasando -insiste, pero sin presiones, ¡le parece tan obvio...! - Mírame, suéltalo ya de una vez.

No crees que pueda leer tu pensamiento, por eso dudas de lo que sabe. No puede saber que llevas cuatro meses creyendoos imán y fuego. "Suéltalo ya", te ha dicho. Quizá lo sabe. Y son los cuatro meses, todos sus días, lo que te arrastran como en una riada, un brazo de agua inmenso te está empujando. No es amor, ni deseo, ni todas las imágenes del Cancionere, son cuatro meses represados y sus palabras-espita abierta. Te vuelves sin mirarle a la cara.

-Yo, no sé, yo, no, yo -. La atracción te ha llevado hasta su pecho.

Aprietas los dientes con rabia. Besos con puños y dientes cerrados.

La casa está llena de gente de la que esconderse. En tu cabeza hay tambíen mucha gente a la que ocultar cosas. Pero eres egoísta aunque ahora pienses en ellos.
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-Y ahora seremos amigos -dices mientras le sigues besando sin saber por qué lo haces, porque no quieres, pero lo haces. Ahora estáis en la cama. Todo se superpone como un cuadro cubista. Él tiene un foco en los ojos amarillos. Te mira como un pájaro energúmeno de pupilas pequeñas.

-No creo -grazna suave -. Tú protegerás tu historia -habla como los profetas.

-Pero, por qué, pero, yo, no, yo -y le sigues besando aunque no quieres. Aunque-no-quieres es un motivo ahora, todo un tópico. Seguir-besando, no-querer. Es la magnetita, no te preocupes, ahora está debilitada por el contacto de los labios y ya no tiene cuatro meses de espera detrás.

Y el acecho del resto de habitantes que crea terror. Tú y él sobre la cama. Vestidos.

-Eres... mereces la pena, eres una chica que merece mucho la pena -te dice con cara morena.

-No puedo, ya lo sabes. No te prometí nada -dices digna. Dignidad y desesperación. Digna desesperación. Y le sigues besando y entonces el egoísmo es ahora con dos partes y tú en medio. No sabes lo que haces, quizá.

-Déjame una despedida -dice su voz que no es su voz ya.

-Claro -, porque tú siempre has sido muy complaciente.

Desabrocha tu camisa azul, que no recordabas tener, y ves su pelo negro en tu pecho. No notas nada así que tocas tu piel y el vello está de punta. En realidad, no lo tocas, lo ves de punta, por encima de su cabeza, ves ambas escenas, no una junto a otra: ves tu pecho, tu sujetador rosa ciclamen, tus poros hinchados, sus labios ocultos, su saliva. Lo ves todo. No sigue más abajo. Abajo, el término sexual por excelencia. Pero para en tu ombligo (intentas recordar si la imagen que veías se correspondía realmente con tu ombligo, pero todo va rápido y la escena cambia) Él para. Te conformas con eso. Él también, es un caballero. Y hay demasiada gente en la casa, por la ventana, en el baño. Tu habitación tiene todos los detalles: la lámpara verde, los pendientes sobre la mesa, la carpeta negra... Te habla de su madre mientras hacéis tiempo. Es un adiós, claro. Un adiós antes de saludarse.

-Eres una chica maja y prefiero dejarlo aquí -te dice -¿Te conformas con esto?

-¿Y tú? -contestas otra vez egoísta (es, en verdad, el motor de la acción del relato, ni los besos, ni la escena/no-escena... es el egoísmo) Y es egoísta porque tú impones necesariamente el adiós, eres tú la que no puedes, tú, no, tú.

-Eres una chica maja -y lo dice como respuesta, como negando a tu pregunta. No, no se conforma, pero -. La universidad del pretérito perfecto hará, como siempre, lo que le dé la gana.

-¿Qué? ¿Qué has dicho?

"... mantas, abrigos, cualquier cosa que..." El volumen de la radio-despertador está muy alto. Lo apagas alargando la mano de una sola vez, como si el brazo fuera un bloque de cemento sin articulaciones. Un sueño nítido de nuevo con frases creadoras de realidad con sólo pronunciarse. La universidad del pretértito perfecto, qué maravilloso. Es una ciudad, piensas, hay todo un país del pretérito. Y lo había dicho él, no tú.

Y... ¿cómo le vas a mirar hoy a la cara? A los cuatro meses, sumas un día.

miércoles, 27 de febrero de 2008

OBSIDIANA Y POLVO

Me gustan los hombres de talle alto
bastante más allá de su estatura,
con algo de sabiduría oculta en su silencio.
Esos que no clavan las pupilas,
que sonríen si quieren,
que obedecen sólo porque saben que pueden hacerlo.
Hombres que arrastran los pies
con melancolía y ternura en las suelas,
hombres de obsidiana y polvo,
que resisten huracanes y mueren de un soplido.
Fijan sus ojos con sorpresa, pero es difícil conocerlos:
se camuflan entre los hombres-pájaro
con la cara pintada de azogue.

domingo, 24 de febrero de 2008

No vas a poder quitarte
de la piel olor a años 30,
cubismo amarillo y gris
y polvo de sala y sismógrafo.
No vas a poder quitarte
de encima el perfil con hueco en el estómago
y dolor de nuca y hambre,
ya, preferías perfil egipcio,
optimista y arcilla naranja,
pero tu miseria son ron negrita y grises
o coronas de papel seda
en cuadros de cabarets y purpurina borracha.

jueves, 21 de febrero de 2008

PISA

Hagamos una evaluación diagnóstica,
un poco atea,
para descenutriar a nuestras hordas juveniles
henchidos de sombra, ojerosos, violentos.
Hagamos un mundo lleno de aire puro,
un poco rancio Unión Europea,
lleno de informes y cumbres (bien pagadas y comidas, sin cuestas)
Objetivo: adelantar a Letonia
en comprensión lectora
(o a Macao, aunque sea)

martes, 19 de febrero de 2008

Abres páginas papel biblia de tu vida, no evangelio hoy,
quizá mañana alguna buena noticia, no hoy.
Desde el índice de nombres te llama la entraña desconsuelo
(Absalón... Absalón...)
a misión.
Las antiguas alianzas no pueden olvidarse
no deben incumplirse.
La promesa de los dioses con el hombre
de Dios con los pueblos
sigue el ciclo incesto-venganza-perdón-venganza.
Cómo podrás tú romper el círculo
sólo eres un hombre que carga el peso atlante de la Historia,
ni por un momento creas la libertad.
Cómo podrás tú eludir a los padres de tus padres,
ni por un momento sueñes la voluntad.
Sólo eres un hombre
manos llenas de cachivaches.



lunes, 18 de febrero de 2008

PRIMERA PIEDRA

Entonces hay momentos en los que quieres dejar de seguir las reglas y lanzar ultimata: si no me escribes en siete días (7), no me escribas nunca. ¿Por qué no? ¿Por qué cumplir unas normas no puestas, pero impuestas? ¿Y si quiero inventarme yo una regla mucho más humana? No te olvides de los que te aman, por ejemplo. Usa las máximas kantianas. Si está todo inventado. Pero no puedes, el caso es que no estaría bien acudir allí (útopos donde habita al que buscas, a un metro o a dos millones latitud sur) y pegar una patada a su puerta (tu silueta negra gloriosa en medio de la luz blanca... un poco de humo quedaría bien) y gritar en un rugido eh, tú, miserable, te estoy esperando. No puedes, no es cortés, no es convencional. Pues pido un nuevo convenio. Quiero que podamos exigir una satisfacción cuando la ofensa es la indiferencia. Pero... claro, tendría el pie roto de pegar patadas a las puertas, y lo que es peor, mi puerta estaría todo el tiempo caída. Sería este un mundo sin puertas (escenas de puertas en los descansillos y los cerrajeros viviendo su edad dorada) Porque nadie puede decir que nunca se olvidó de alguien.

viernes, 15 de febrero de 2008

PERSPECTIVA I

Ni todo es hoy, ni todo ahora.
Ni siquiera es dos opciones sólo.
A ojos vista ciega el mundo no rojo sino
bermejo, acanto, rosa
y no,
también blanco.
Cuando abdico, los músculos,
estoy riendo, sobre los huesos.
En las bromas no me aprecio,
ridículas en los sofás de todas las casas.
Cuestión de simetría, se prefiere
división en partes claras
mientras que los muchos días la vida divididos
contaminada unidad a nosotros se nos muestran.
Ni es limón canoro, ni es terciopelo.
Ni siquiera es dos opciones sólo.
ni siquiera es una, ni es varias,
la materia barro,
finísima greda extendida ilimitada
y no es tampoco.
Tanto o más que las respuestas, las preguntas
dejaron de tener sentido.

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jueves, 14 de febrero de 2008

Ese grado de incertidumbre que existe
si lo dices en futuro,
el saber que entenderás mal
cuando digo déjame,
no me busques,
y no vienes,
porque sólo descodificas,
y no infieres.
Unidades binarias con concurrencia 1
que no informan de nada
y ánimos en aparición 0.
Entropía comunicativa
en sistemas matemáticos
perdidos en los imperfectos,
únicos
recursos de los que disponemos:

las palabras.

miércoles, 13 de febrero de 2008

En este mundo
no se puede tener frío
uno nace pobre o malnacido
y sonriente, apretando los dientes.
En este mundo
todo está hecho
terminado sin detalles
y los sueños soñados
opinar, sentir, llorar
es de necios
(la teoría sistémica nos informa que las sociedades avanzadas muestran menos sus sentimientos)

En este mundo
la crucifixión y la pira
el tecnicismo y la espina
la paz hueca
el bien ambiguo
la envidia solidaria

lunes, 11 de febrero de 2008

Azul morado en los ojos con noche
oyendo aquello del honor manchado
susceptible de lavarlo con sangre
por la escalera cual plaga de Egipto
honor de vidrio
suena lejano.
Otras estancias soportan tus hombros
la gravedad que aplasta contra el suelo
o luchar por tu valor personal
que sólo tú conoces tristemente
lo que queda son tus signos legibles
tu cara pública
nos es privada.

viernes, 8 de febrero de 2008

Abro la caja metálica
donde encuentro soldatitos infantiles,
niños de plomo armados,
niños jugando en lata.

Hansel y Gretel duermen
en una caja metálica
donde sus voces suenan a eco
y juegan, cuando acaban, a jugar otra vez
para que no les atrape la muerte aunque ya tienen
noventa años cada uno
y pasean
por los bulevares de las capitales europeas
que los han visto crecer jugando en lata
y los niños del viejo continente ya no temen
a los cuentos de abandono
porque saben mejor que nadie que esas historias
no son cuentos.
Caja metálica, cielo y paredes,
tan lisa, tan perfecta,
tan eco nuestras voces.




miércoles, 6 de febrero de 2008

no es primavera
en cada corazón
al mismo tiempo



En el parque Antonio Machado hay diseminados pequeños grupos de cinco a seis ancianos. Lo curioso del parque es que está situado entre dos localidades. Así, el grupo de ancianos A tiene que gritar tanto para hacerse oir al B porque, claro, están en otro pueblo. Aunque la distancia real sea un metro. Junto al parque se sitúa la típica plaza que no es un parque, mas lo parece, pues tiene un árbol plantado en una maceta y dos bancos. Y es típica porque en cada ciudad puede encontrarse uno con ella. Entonces se dice "¡anda! el típico parque que no es un parque sino una plaza con árboles, signo de nuestros tiempos y emblema de urbanismo alicatado" En esta parcela, de espaldas al parque, están los adolescentes acurrucados en un banco. Son las dos de la tarde y me pregunto si ya han comido o si irán ahora. Esto es España: irán ahora. Me tengo que quitar el abrigo, pero no puedo ponerlo encima de mi bolsa, ya pesa demasiado con la bufanda y los guantes que metí este mediodía. Me engorra el calor de media tarde y me hace feliz a la vez. El entretiempo (que es una palabra que no dice nada) tiene estos quehaceres. Los estudiantes extranjeros lucirán ya sus sandalias. Camino entre las obras, las futuras casas, quizá hogares con el tiempo (y con suerte, que es otra palabra que no dice nada por más que tú la llames "bsssss" como a los gatos). Los barrios nuevos... qué inquietantes en su inmaculada concepción. Hasta que no hay dos panaderías y las paredes están llenas de inscripciones (cojan aire para leer esto, que va sin comas) en las que el compañero de clase de la chica que vive en el número 5 se queja de su actitud esquiva llamándola "gorda" o la mejor amiga de esta misma chica (mala amiga) se enfada y se muere de envidia y escribe debajo del "gorda" su "zorra"... a mí me parece que no hay barrio, ni hay calor, ni hay nada. Y huele a abono, laedo y mierda primaveral, vida excremento y quien diga que no se alimenta de ello no sabe lo que dice (o no come) Ni una nube en el horizonte por encima del hospital inhóspito que inauguran y no abren. Una no puede hacer un texto descriptivo denotativo tranquila y felizmente sin toparse con estas rémoras argumentativas: me cago en los políticos que me hacen opinar y salir de mi torre de marfil. Ni una nube, digo, calor y frío a la vez, mucho mejor que el verano. Un cosquilleo me sube por la nariz y cierro los ojos para no llorar delante de los albañiles, que se merecen eso y mucho más, pero bah, una es muy discreta. Suspiro hasta que me suenan las costillas: gracias a los dioses, física y espiritualmente, hemos sobrevivido a otro invierno (aunque no se sepa exactamente cuándo acaba)

martes, 5 de febrero de 2008

ZOLA vs STEINBECK

"Y en los ojos de la gente hay una expresión de fracaso, y en los ojos de los hambrientos hay una ira que va creciendo. En sus almas las uvas de la ira van desarrollándose y creciendo y algún día llegará la vendimia."
Las uvas de la ira, Steinbeck


"Un ejército negro, vengador, que germinaba lentamente en los surcos, que crecía para las cosechas del siglo futuro, y cuya germinación pronto haría estallar la tierra."

Germinal, Zola

sábado, 2 de febrero de 2008

MOMENTOS DECISIVOS

Y justo entonces
Gilbert Bécaud me increpa
¿y ahora qué?
Ya es tiempo
de afilar escobas,
de alzar las copas vacías
de elegir las palabras
que palpiten y escupan.
Mis ánimos siempre son
dos cejas con arcadas.
Pero sigo pensando
que os tomáis demasiado en serio.
Gilbert se abre las venas,
se vuela la cabeza
como yo,
imaginación volando.
Ni una flor,ni una lágrima.