martes, 30 de septiembre de 2008

lunes, 29 de septiembre de 2008

Y para eso él estudia y lucha y se homologa,
para ir caminando asindético
y ni ver-conocer (risa floja)
a un tópico de novela propia muy usado
que es él mismo (el mal amante, el mal amigo)
Ya maquinelo, ya tuercador,
repitiendo una letanía
salta de signo en signo,
repitiendo una letanía
masticando el éxito polvoroso
con la esperanza de que algo se salve
aunque no sea él mismo.

jueves, 25 de septiembre de 2008

HAIKUS DE LA CIUDAD (VI)

XVI
Sobre el estanque
se ríe a carcajadas
una libélula.


XVII
Briznas de asfalto
acarician la hierba
en cada bosque.

XVIII
En los caminos
se encuentra disfrazada
la vida andando.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Esta mañana (aún era de noche, si entendemos por noche "cuando está oscuro", aunque ya eran las 7:17 a.m.) me encontraba esperando al tren (aquí se han de poner todos los tópicos de esperar al tren, a saber, sueño, malestar, picor general...) Algo se ha metido por debajo del raíl de la vía. Algo ágil. ¿Una hoja? Imposible, y no porque es complicado que una hoja seca sea ágil, sino porque aún no ha comenzado la caída de la hoja de una manera globalizada (que hasta eso está globalizado) "Un ratón", he pensado. Como llamado por mi pensamiento, un ratón blanquigrís ha salido de debajo del raíl y ha cruzado al raíl de enfrente. Me he asomado para verle mejor. ¡Menudo hallazgo! ¡Un ratón en la vía del tren! Corría por el raíl, por la parte que queda de canto. Corría derpisa, deprisa, todo lo deprisa que le daban las patas. En ocasiones, cuando no veía claro el futuro, se resguardaba bajo el raíl como, por ejemplo, cuando llegó el tren.
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Se llama... en realidad no importa. Es un muchacho que no tiene edad. Supongo que si miramos en el registro civil nos sorprenderemos al comprobar que unos 13 ó 14. Tiene los ojos claros, más bien limpios. No sabría decir de qué color, quizá grises, quizá azul clarísimo. Ojos limpios, entonces. Me ha contado lo que tiene en su habitación: una espada de plástico, unos cuentos infantiles, seis consolas y veinte juegos... En su redacción afirma que le gusta el colegio y los profesores de este año. ¿Qué piensa? ¿En qué piensa cuando le llamo por su nombre y le pregunto por sus pensamientos? ¿Qué quiere decirme con sus ojos limpios? ¿Qué mira cuando mira al vacío? A veces, cuando no ve claro el futuro, se esconde dentro de sí mismo como, por ejemplo, cuando le pregunto por los verbos.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

¿Y quién eres?
Detrás de la piel
vamos quitando capas
menos palabras cada vez.
Arrancamos nombre amigo besos en la oreja
el sujeto la familia el grupo la etnia
¿y quién eres?
Descripción tan larga como quieras
el relato de tus hazañas
logros el árbol el libro el hijo
tu paso por la Tierra.
Arrancamos final amor huellas en el parque
la cabeza la madre el héroe la esencia
¿y quién eres?

domingo, 14 de septiembre de 2008

PRÓXIMA ESTACIÓN, LA RAMBLA

Lleva un carrito de hipopótamo de felpa. Ahí no caben más que dos o tres pinturas y algún dibujo, pero se agarra al cofre del tesoro como John Long Silver. No, definitivamente no cabe una botella de ron. Dice a la chica que tiene al lado "mama". Pero se lo dice como preguntando, como pidiendo algo. Su madre le mira atenta, pero él no dice nada, sólo apoya su cabeza minúscula en el hombro de ella. Tiene sueño, deduzco. Sube los pies al asiento del metro y no importa porque es de plástico. viva el plástico, abajo la tela. Me lo imagino dentro de veinte años diciendo "bua, cuando yo era ñajo..." (y la lingüista me interrumpe y me dice si estoy del todo segura de si dentro de veinte años se seguirá diciendo "ñajo") llevaba una mochilita con un hipo, más maja..." Le veo perfectamente sus rasgos de hombre joven sobre sus rasgos de niño, un niño que ya no se apoyará sobre el hombro de su madre y una madre que será un poco más vieja. ¿Y cómo será ese hombre? Guapo, deduzco, a no ser que empiece a fumar antes de los 14 y se le estropee la piel (y la bióloga me dice que eso le sucede sobre todo a las mujeres) Y quizá siga igual de tierno, quién sabe, porque le deduzco a mi hombre-niño una ternura exenta de su infancia, una escultura de bulto que puede transportarse a la edad adulta. No sé de dónde me saco esa certeza, quizá en la forma que tiene de relacionarse con su madre, no exactamente mimosa, sino como un amigo fiel que hoy necesita un poco de ayuda.
"Próxima estación, La Rambla", dice Mari Pili Voz en Off. En realidad, no es la próxima, ya que lo dice cuando hemos llegado.
El guaje coge su carrito hipomochila aunque se sorprende de haber llegado ya "¿Pero ya es aquiiiiiiiii?" Sí, tiene sueño, habla igual que yo cuando tengo sueño. Su madre le advierte de la conveniencia de no atropellar mis pies con su transportín "Los pies de la chica", le dice. Yo le saco la lengua, se muere de vergüenza. Bien, he hecho contacto ocular y bromístico. Mira mucho mis pies, quizá crea que los ha atropellado finalmente o se pregunta cuánto podrá apurar el paso sin pasarme por encima sus tres pinturas, su dibujo y su peluche.
Adiós. Así comencé la amistad esporádica y promiscua.

jueves, 11 de septiembre de 2008

CANTOS RODADOS (IV)

10. Se busca persona para formar hogar y lo que surja.

11. Para odiar hay que tener una disciplina de la que carezco.

12. Inventaron los ingenieros un sistema para agrandar los habitáculos sin apenas costes: crearon la hostilidad.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

GENTE MENUDA SE NOS VIENE ENCIMA

[Escrito a propósito de un verso mal entendido de Silvi Orión]

A los niños que nunca tendré
pero que son míos,
patrimonio de la humanidad
y la UNESCO en Babia.
Niños con pancartas reivindicativas en blanco
que jamás llegan a escribir,
niños-perro mal alimentados
con salchichas y patatas fritas,
pan y circo.
Porque ya es triste no tener futuro,
pero mucho más si era lo único con lo que se contaba.
Gente menuda se nos viene encima
¿estáis preparados para las preguntas?
Entonces, no os quejéis de sus respuestas.