viernes, 2 de enero de 2009

PADRENUESTRO OMEGA

Pasado para el presente

Padre, que igual me da que madre,

allá, espero, nadie pierde el tiempo en esto,
puede,
tú que estás al final de todos los poemarios
tan presente como al principio,
tu nombre no se pronuncia más que cuando hace falta,
como todo lo que importa brilla poco,
como todo lo que se puede necesitar desesperadamente nunca se dice.
A tu casa al fin y al cabo acabo yendo
porque no viene, ésta no viene,
harta de buscarla la encuentro dentro
de la caja lacada donde guardo los tesoros.
Tú bien sabes que tu voluntad se hace
en el título como en el índice
paginando las lajas de vida,
y si es todo lo que me queda qué.
Para panes pocos piden penas ,
ruido de tambores no quisiera,
ya estoy poniendo la carne,
el poema pasa mucho más que el tiempo.
Todas las ofensas, sean de ida, sean de vuelta
aquí siempre llegan. Yo perdono. No hay otra.
Resisto como puedo las tentativas de suicidio,
tampoco te preocupes demasiado en este aspecto,
hasta pongo tono íntimo epistolar.
Lo único que pido, sobre todo,
es que me libres del mal
en forma de gracioso, de vacío, de metal, de rostro en el espejo.

1 comentario:

U.B dijo...

"Tan presente como al principio,
tu nombre no se pronuncia más que cuando hace falta,
como todo lo que importa brilla poco,
como todo lo que se puede necesitar desesperadamente nunca se dice".

Eres una puta crack y una poeta.