lunes, 23 de marzo de 2009

Ya sé que estás confundido
por este fundido en negro que te he hecho,
con toda mi solicitud que asfixia,
con todos los versos que te construyo.
Ya sé que estás extrañado
y pensarás que te ha caído una buena conmigo,
con mis miradas a destiempo,
con mi copia de seguridad de todos tus movimientos.
Ya sé que no estás contento
con mi sumisión de gleba,
que te agobian todas las palabras que te dejo ocultas,
que me vas rehuyendo.
Pero, cuando te sientas a mi lado
por lástima, sí, tal vez,
no dices nada.
Y mi agarro a eso
como si lo hubieras dicho todo.

No hay comentarios: