domingo, 12 de julio de 2009

En el supermercado te veo con las gafas en la cabeza eligiendo un buen queso (siempre fue tu debilidad, a pesar de ser tan caro) Llevo en la mano... no lo recuerdo, algo que se puede encontrar en el supermercado, y corro hacia a ti porque te encuentro irresistible, simplemente por tus gafas encima de la cabeza, unas gafas que se te caen y, en vez de romper el hechizo, todavía lo acentúan más porque te hacen humano e imperfecto. Creo que al final nunca cogerás ese queso, te has quedado abrazándome.

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