jueves, 23 de julio de 2009

LÁSTIMA, CHICOS

Si tú no sabes qué clase de persona soy, y yo no sé la clase de persona que tú eres, puede prevalecer en el mundo la opinión formada por los otros, y así, siguiendo las huellas de un falso dios, podemos perder nuestra estrella.
WILLIAM STAFFORD

No es lo mismo comprender
que tenerlo claro.
Al principio comprendía
lo que significaba moverme por el metro de las relaciones
sin líneas de colores ni plano homologado.
Una lástima, chicos,
os pérdeis a la loca
que sueña con subirse a un banco
y, muerta de risa,
dar un discurso sobre nada que parará en nada
y seremos felices por unos preciosos instantes.
Lástima, chicos,
estáis matando brillo y huesos
asomados a un balcón en verano,
atrayendo al suelo y comentando
el revés de este mundo mal hecho,
demasiado violento y estratégico,
demasiado teatral y mascarada
Lástima, chicos,
que me queráis callada,
no tengo mucho que decir
y eso es bastante para que queráis escucharlo.
Pero, tranquilos, lo voy teniendo claro.

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