lunes, 28 de septiembre de 2009

HABRÁ UN PASADO

Cien siglos de cultura no es bastante
cantidad de saber acumulado
para determinar qué es lo que hace
que esté in the mood si suena la nota, el acorde,
si llama quien ha de llamar y me habla de respirar.
Sabiduría bancaria no soluciona
el problema que tengo planteado:
saber cómo y cuánto, a quién y dónde
y no aceptarlo.
Amar y no amar y amar demasiado
poco o raro o disonante.
Y, sin embargo, en un momento dorado,
instante de precisión planetaria,
cuadran las cosas
y no me preocupo ya porque no me tocas
y no me molesta ya lo que hicieran las anteriores civilizaciones de la tierra
y casi atrapo la tranquilidad extrema, la levedad del ser.
Vamos a bromear con todo y nunca, nunca más
hablar en serio de nada
y cuando tengamos un pasado, reírnos de él
recordando lo graves que estuvimos
hablando aquellas noches tan bonitas, pero demasiado sensatas.

No hay comentarios: